Algunos de los jugadores que se marcharon con el descenso a la Serie B | Fuente: terzastella.it
ALEJANDRO VÁZQUEZ CORRAL

@Kovaz5

La de la Juventus de Turín, como reza su himno, es la storia di un grande amore. A la Vecchia Signora no le faltan títulos en sus vitrinas, tanto nacionales como internacionales. Por sus filas han pasado un sinfín de los mejores futbolistas del mundo: Del Piero, Vieira, Nedved, Buffon, Zidane, Baggio, Platini… Pero no siempre todo ha sido alegría.

Con la actual, la Juve acumula 85 temporadas disputando la máxima competición italiana, la Serie A. Es, de hecho, el club que más veces ha ganado el Scudetto –en 31 ocasiones, por delante del Inter de Milán (16) y el AC Milan (15)–. Con el término de la campaña pasada, los turineses levantaron el trofeo por sexta vez consecutiva. La situación llegó a ser muy distinta.

El 2006 fue un año fatal para la Juventus de Turín. Con el llamado Calciopoli, un escándalo deportivo que salpicó a algunos de los mejores clubes italianos, la Juve recibió uno de los golpes más duros de sus 121 años de historia. Tras haberse demostrado que varios dirigentes del equipo bianconeri –junto con árbitros y representantes de otros conjuntos como el AC Milan, la Fiorentina, la Reggina o la Lazioparticiparon en amaños durante la temporada 2004/2005, estos fueron sancionados ejemplarmente. La Juventus fue despojada de los Scudettos logrados en esa campaña y también en la siguiente. Y no sólo eso: el equipo más galardonado de Italia fue relegado a la última plaza de la clasificación y obligado a disputar en la 2006/2007 la Serie B por primera vez en su historia.

El mazazo fue tal que, ante esta noticia, varios de los pesos pesados de la plantilla decidieron abandonar el barco. Christian Abbiati, que la campaña anterior se turnaba con Buffon defendiendo la meta, se marchó al Torino; Zambrotta y Lilian Thuram se fugaron al Barça de Rijkaard; Cannavaro y Emerson hicieron las maletas junto con Fabio Capello y llegaron al Real Madrid, donde ganaron la Liga ese año; Patrick Vieira e Ibrahimovic desembarcaron en el Inter, mientras que el rumano Adrian Mutu se fue a la Fiorentina para recuperar su mejor nivel futbolístico.

Grande amore, Signora

El problema resultó ser una oportunidad para demostrar la pasión por unos colores. Media plantilla quedaba huérfana, pero hubo quienes optaron por quedarse y enfrentarse a la tempestad. El 2006 fue, aparte de aciago, el año en el que se consagraron leyendas del equipo como Del Piero, Nedved, Trezeguet o Camoranesi. Son sólo un ejemplo de la selecta lista de estrellas que renunciaron a disputar un campeonato de primera orden mundial y competiciones europeas para sacar a su club del pozo. Para Chiellini y Buffon, que a día de hoy siguen vistiendo la elástica juventina, este fue el primer paso para declarar su amor a la Juve.

A pesar de partir con nueve puntos menos desde el inicio de la campaña –la sanción, en un principio, era de 30 puntos–, la Juventus terminó su primera y última participación en la Serie B como líder del campeonato. Del Piero y Trezeguet formaron la dupla atacante más letal de la competición, acumulando entre los dos 39 tantos. Nedved continuó siendo el timón de la Vecchia Signora durante su caída al abismo. El checo, que disputaba su sexta temporada en el club a sus 34 años, llegó a marcar 12 goles.

La combinación de futbolistas experimentados y de jóvenes talentos le sirvió a la Juventus para lograr el ascenso al que fue y es su lugar por antonomasia. Los bianconeris, bajo las órdenes de Claudio Ranieri, terminaron con 85 puntos –que en realidad eran 94– tras 42 jornadas. Segundo en la clasificación acabó el Nápoles, que volvía a la máxima categoría italiana tras su particular quebradero de cabeza. El equipo azzurri se declaró en bancarrota en el 2004 y se vio obligado a refundarse y comenzar de nuevo en la Serie C –tercera división italiana–.

Marchisio y Giovinco con la Juventus enla temporada 2008/09
Marchisio y Giovinco con la Juventus en la temporada 2008/09 | Fuente: timesofmalta.com

En la 2006/2007 tuvieron su oportunidad jugadores hoy ya contrastados como Marchisio o Giovinco –para la campaña siguiente, ambos se irían cedidos al Empoli para continuar su progresión, aunque esa ya es otra historia–. Otros decidieron dar por finalizada su etapa en el equipo tras cumplir el objetivo del ascenso: Robert Kovač optó por abandonar la Juve y regresar a Alemania tras conquistar la Serie B. Lo cierto es que no fue en Italia donde el central rindió a su mejor nivel, pero es recordado con gratitud por permanecer en el vestuario ese año.

Aun así, la Juventus tardó en recomponerse. Pasaron cuatro temporadas hasta que los de Turín se volvieron a alzar con un Scudetto e iniciaron una nueva hegemonía en el panorama futbolístico italiano. Son años de luces –de nuevo– para la squadra bianconera. La historia de amor de un conjunto italiano con el fútbol continúa. Decía el sociólogo francés Gustave Le Bon que “para destruir un error hace falta más tiempo que para darle vida”. La Juve parece estar empeñada en olvidar cuanto antes.

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