LUCAS MÉNDEZ VEIGA

@LMendez8

Hablar de Gabriel Omar Batistuta Zilli (Reconquista, Santa Fe, 1969) es hacerlo de uno de los mejores delanteros de la historia. El argentino ostentaba hasta 2016 el récord en solitario de máximo realizador con la albiceleste, hasta que llegó Messi. Siempre ha tenido un idilio especial con el gol, como si de una historia romántica se tratase. ‘Batigol’ hizo carrera en Europa, triunfó en Italia pero deslumbró con Argentina. Allí jugó para los clubes más laureados y se ganó a un país entero con la camiseta celeste y blanca, torneo tras torneo, pero sobre todo en los Mundiales. Es la historia del último gran nueve de Argentina.

Batigol con la camiseta argentina | Fuente: Infobae
Batigol con la camiseta argentina | Fuente: Infobae

El nueve total

La carrera del nueve comienza en Newell’s Old Boys, club con el que debuta en la Primera División Argentina. En cuestión de tres años, Batistuta pasó por el club rosarino, River Plate -club con el que consiguió alzar su único título de clubes en Argentina, el Campeonato Nacional- y Boca Juniors. La rapidez a la que avanzaba su carrera y su cuenta goleadora pronto le catapultaron a Europa.

En la Fiorentina lo fue todo, un héroe. A pesar de la dificultad del campeonato italiano y de la juventud del jugador, ‘Batigol’ se hizo un nombre, convirtiéndose en capocannoniere y en uno de los grandes delanteros extranjeros de la historia del calcio. Su fichaje por la Roma le permitió agrandar un palmarés que contaba con un Scudetto con la loba, una Coppa Italia y dos Supercopas. El mundo admiraba a un nueve con instinto, un rematador nato, un dominador del área. Para los argentinos, Batistuta fue un nueve implacable. Con su capacidad para desenvolverse en el área se ganó a la hinchada erigiéndose como uno de los símbolos más representativos de la historia de la selección.

Los Mundiales, su espina clavada

Aparte de su dilatada carrera en clubes de todo el mundo, lo que nos centra hoy aquí hablando de Batistuta fue su desempeño con la zamarra argentina. El de Santa Fe debutó en el año 91 contra Brasil en un encuentro de preparación para la Copa América. En ese torneo comenzaba la leyenda. En el encuentro inaugural de la albiceleste contra la selección de Venezuela marcó dos tantos. A partir de ahí vendrían cuatro goles más, incluído uno en la final que decantó la balanza por el título para Argentina.

Batistuta junto a Maradona | Fuente: Diario Digital 24
Batistuta junto a Maradona | Fuente: Diario Digital 24

Lo cierto es que ‘Bati’ ha mantenido a lo largo de su carrera un idilio especial con los debuts. En agosto del 93, comenzaba la carrera clasificatoria para el Mundial de Estados Unidos y en el primer encuentro contra Perú, el 9 acudió a su cita con el gol. Y llegó su primer Mundial. Y tampoco falló en el partido inaugural. Con su hat-trick Batistuta se presentaba en una gran cita mundialista con la mejor carta de presentación posible.

Sin embargo Argentina no carburaba. A pesar de contar con nombres como Maradona, Cáceres, Simeone, Redondo o Caniggia, la selección sufrió un duro revés que acabó con las ilusiones en los octavos de final. La suspensión a Maradona por dopaje supuso un mazazo para el conjunto, que no pudo superar a Rumanía a pesar de un nuevo gol del killer.

1998 era año de Mundial, otra oportunidad. Completamente asentado en Florencia como un delantero total en su etapa de madurez, se le presentaba la ocasión de intentar llevar el trofeo a su país. Pero en Francia, la albiceleste volvió a fracasar. Batistuta volvía a debutar con gol en Touluse ante el combinado japonés, pero a pesar de anotar cuatro tantos más, la selección dijo adiós de forma prematura en una aciaga noche de cuartos de final ante el combinado holandés. En los instantes finales Batistuta tuvo una gran ocasión final pero ese balón se estrelló en el travesaño. El genio holandés Bergkamp decantaría, ya en el minuto 89, la balanza del lado ‘oranje’. Se le seguían resistiendo los Mundiales a pesar de que su cifra de goles no paraba de crecer.

Su última oportunidad…un fracaso

Es complicado asociar la figura de un nueve colosal, capaz de realizar multitud de tantos en todos los conjuntos por los que pasó, con un fracaso estrepitoso con su selección. Suena difícil e injusto ya que ‘Batigol’ logró dos Copa América y una Copa Confederaciones. Su generación estaba preparada para llevar Argentina a lo más alto pero siempre se quedó en el intento. En los Mundiales, primero con Basille, después con Passarella y finalmente con ‘El Loco’ Bielsa, Argentina fue en ‘la eterna favorita’.

“Siempre di lo máximo en mi vida profesional para nunca darme la posibilidad de reprocharme nada. Eso me pasó en el Mundial del 2002. Perdí. Una derrota terrible, creo que de las peores de Argentina. Pero si me preguntás dónde estuvo el error,no te lo sé decir porque hubo una preparación importante, casi obsesiva. Sin embargo, las cosas no nos salieron bien“. Con estas palabras relataba en una entrevista reciente el de Reconquista, en los recuerdos de una de las peores noches de la historia futbolística argentina. Quedar apeados en un Mundial a las primeras de cambio, después de una fase de grupos gris, también supuso el adiós de Batistuta con la selección.

La leyenda del último gran nueve argentino

El delantero ostenta un récord que nadie ha podido superar hasta la fecha y que cobra valor en las vísperas del Mundial de Rusia: nadie anotó más goles que Batistuta en las Copas del Mundo con la camiseta de la selección argentina. Los diez goles marcados en los tres Mundiales que disputó suponen -a día de hoy- la mejor marca de la historia albiceleste en esta competición. Lejos quedan -a priori- cifras de goleadores como las de Messi o Higuaín, con 5 tantos cada uno, aunque es algo que podría cambiar en la próxima cita.

Es un debate recurrente. Ante la figura de Messi, los argentinos se ven cerca de alcanzar el cetro mundial de nuevo, pero siempre agarrándose a la inspiración del genio de Rosario, sin una figura de ‘nueve referencia’ que logre asentarse en un puesto que conlleva un gran peso. En la próxima cita mundialista se hablará mucho, al igual que se ha hecho, del que acompañará al astro en la delantera. ‘Bati’ supo llevar ese peso y se transformó en una leyenda argentina gracias a su coraje, su entrega y sus goles. Es, para muchos, el último gran nueve de la historia argentina.