DIEGO GÓMEZ GARCÍA

@diegogomezgar

Partido entre Argentina y Perú en el Mundial del 78 | Fuente: bajotumirada.com

Perú vuelve a un Mundial 36 años después. Y lo hace por méritos propios, porque su clasificación no fue para nada sencilla. La vuelta de la selección sudamericana a una Copa del Mundo era esperada. Tanto, que Movistar estrenó en los últimos días un largometraje-documental, Largo tiempo, que narra cómo ha sido su clasificación. Así, y a solo tres días de que comience el campeonato preferido de todo futbolero… cabe recordar la controvertida leyenda que envuelve la participación de esta selección en el Mundial de 1978, el penúltimo en el que estuvo.

Guion preestablecido

Partido entre Argentina y Perú en el Mundial del 78 | Fuente: Clarin.com

Era 1978 y la Argentina de Mario Kempes era la selección anfitriona aquella competición. Y como toda anfitriona poderosa, la albiceleste no quería dejar escapar la posibilidad de levantar su primer título mundialista. Por aquel entonces, el sistema de eliminación era bien distinto al ahora utilizado. Y el caso es que, después de una primera fase de grupos, se celebraba una segunda en la que se volvían a conformar dos grupos: el primero de cada uno jugaba la final y los segundos se enfrentaban por el tercer y cuarto puesto. El caso es que en el grupo B fueron encuadradas Brasil, Polonia y las protagonistas de este reportaje: Argentina y Perú.

La primera jornada de competición no trajo sorpresas. Las dos favoritas, Brasil y Argentina, derrotaron a sus rivales con solvencia. Un 3-0 de la canarinha a Perú y un 2-0 de la albiceleste a Polonia. En la segunda, sin embargo, llegaron las complicaciones: Polonia derrotó a Perú, pero Argentina no fue capaz de pasar del empate por 0-0 contra Brasil. La mejor diferencia de goles del combinado brasileño (+3), le daba una ligera ventaja sobre Argentina (+2), para la última jornada.

Perú y el soborno

Para la última jornada, el 21 de junio de 1978, se estableció el siguiente horario: Brasil jugaría a las 16:45 frente a Polonia y Argentina tres horas más tarde, a las 19:45, contra Perú. Así, la selección de César Luis Menotti jugaría su partido a sabiendas perfectamente de lo que necesitaba para avanzar a la gran final. Y lo que pasó en el partido de la canarinha fue que las cosas se complicaron todavía más para la albiceleste: Brasil ganó 3-1 y aumentó su diferencia de goles a +5. Argentina tenía que ganar a Perú por, al menos, cuatro goles para llegar a +6 y conseguir el pase a la final.

Fue entonces cuando pudo suceder lo que se rumorea. Según se dice, el general y dictador Jorge Rafael Videla, que por aquel entonces estaba al mando del gobierno argentino, visitó el vestuario de Perú poco antes de que comenzase el encuentro en el rosarino Estadio Gigante de Arroyito y ofreció al combinado peruano un soborno. Un soborno o… la muerte. Porque de no aceptarlo el equipo rival de Argentina corría serio peligro de muerte. El caso es que Argentina ganó por nada menos que 6-0, dejó fuera a Brasil y pudo disputar la final del Mundial de 1978 en el bonaerense Estadio Monumental. Y el resto es historia.