DIEGO GÓMEZ GARCÍA

@diegogomezgar

Hubo un día en el que la Unión Deportiva Salamanca era un club puntero en el fútbol español. Pasó años en Primera División e incluso llegó a rozar la final de una Copa del Rey. Sin embargo, y como a tantos otros clubes, la crisis se llevó por delante a la Unión, que confirmó su desaparición en 2013, después de nada más y nada menos que noventa años de historia. Un final penoso, sin duda, para un club histórico que ve un pequeño rayo de esperanza con los dos equipos que, ahora, representan en Segunda División B a la ciudad del Tormes: Unionistas de Salamanca y Salamanca Club de Fútbol UDS.

Salamanca Club de Fútbol (izquierda) y Unionistas (derecha) | Fuente: Cadena Ser

Lo cierto es que los orígenes de ambos son bien distintos. Porque mientras Unionistas es un club de accionariado popular en el que los socios -propietarios- tienen responsabilidad y capacidad total sobre todas las decisiones que tienen que ver con el equipo, el Salamanca apareció tras la escisión de la cantera de la Unión del primer equipo: en 2013, el Salmantino, filial de la Unión Deportiva, se convirtió en el primer equipo de toda la estructura de esa cantera. Después de varios años conservando el nombre y el escudo del Salmantino -junto con el de la Unión Deportiva-, el club ha conseguido recientemente pasar a llamarse Club de Fútbol Salamanca UDS.

Unionistas: del suelo al bronce

Unionistas es un club, como se ha dicho, del pueblo. Comenzó a competir en 2013 en la última categoría del fútbol castellano y leonés y, después de enlazar ascensos año tras año, llegó a Tercera División para la pasada temporada. Su periplo triunfal por las categorías regionales continuó: quedó primero de su grupo y consiguió ascender a Segunda División B, categoría en la que competirá este año.

Este equipo, pese a ser de accionariado popular, ha hecho las cosas realmente bien y ha conseguido regresar al fútbol de bronce mucho antes de lo que podía esperarse en sus humildes inicios. El mensaje siempre ha sido claro: no son la Unión Deportiva Salamanca refundada, sino un club homenaje a ella. Así, ni siquiera juegan en el Helmántico, sino que lo hacen en Las Pistas, un campo situado justo al lado de él y que cuenta con una capacidad de unos 4.000 espectadores.

Salamanca: recoger el legado

El objetivo del que hasta hace bien poco era el Salmantino sí fue siempre ocupar el sitio de la Unión Deportiva Salamanca. Al ser su filial, ocupó primero la propia plaza de este en Tercera División y, aunque fue obligado a descender un año, rápidamente recuperó la categoría y volvió a competir en esa categoría la temporada pasada. Juega en el Helmántico y ahora milita en Segunda División B después de conseguir ascender pese a quedar en la cuarta posición del Grupo VIII de Tercera División.

Escudo actual del Salamanca (izquierda) y de Unionistas (derecha) | Fuente: Diario de Sevilla

Unionistas y Salamanca han llegado al fútbol de bronce listos para lo que sea. Se enfrentaron por primera vez la temporada pasada, en Tercera División, y lo volverán a hacer esta, en Segunda B. La ciudad de Salamanca vuelve a ocupar, por fin, su lugar en el fútbol español.