Gianluigi Buffon (centro) junto a Timothy Weah, a su derecha, hijo del mito del AC Milan, Geoge Weah | Fuente: us.as.com
Gianluigi Buffon (centro) junto a Timothy Weah, a su derecha, hijo del mito del AC Milan, Geoge Weah | Fuente: us.as.com
LUCAS MÉNDEZ VEIGA

@LMendez8

“El tiempo pasará”, que cantan los Lori Meyers. Y parece que pasa para todos, menos para unos pocos elegidos. Llámenle romanticismo, eso del amor por el juego o por unos colores o simplemente estirar el chicle. Lo cierto es que el futuro, aquel que se vislumbraba para los aficionados al fútbol en los noventa, ha llegado. Pero algunos se resisten a dejarlo. Es el caso de viejos rockeros con Gianluigi Buffon a la cabeza. Su historial de enfrentamientos ha deparado casos curiosos cuando el arquero cuenta ya con 40 primaveras.

We’re gonna live forever…

Cantaban los hermanos Gallagher en el 94. Un año después comenzaba la leyenda de Gianluigi Buffon.

A su edad, pocas leyendas han dejado un recuerdo tan imborrable como el del portero carraresi. A lo largo de su dilatada carrera, ha disputado encuentros con tres camisetas, la del Parma primero, la de la Juventus de Turín después y ahora la del PSG francés. En los dos primeros clubes dejó un legado eterno, contando con un palmarés envidiable. Se da la casualidad de que, cuando todo el mundo pensaba en una retirada, Gigi decidió enrolarse en las filas del Paris Saint Germain para probar un nuevo desafío y seguir ganando títulos entre los que, por qué no, su ansiada Champions. Seguir pulverizando récords de partidos y títulos no son las únicas marcas que bate el veterano arquero que, el pasado sábado, con motivo de su encuentro frente al Guingamp, vivió un especial ‘reencuentro’.

Sobre el césped del Stade du Roudourou y años después, el fútbol unió a Buffon y a dos jugadores con apellido de tradición futbolística: un Weah y un Thuram. Y es que Timothy Weah, de 18 años e hijo del mítico George Weah al que tantas veces tuvo que sufrir en su etapa en el AC Milan, es hoy compañero de equipo del portero. Enfrente, como extremo del Guingamp, estaba el hijo de Lilian Thuram, que fue compañero suyo tanto en Parma como en la Juventus de Turín, Marcus Thuram. Al finalizar el encuentro, Gigi se fundió en un abrazo e intercambió la camiseta con el joven hijo de Thuram que, curiosamente, nació en Parma en el año 1997 en el que portero y central compartían vestuario.

No era la primera vez que le ocurría al bueno de Buffon, que ya llevaba años en la Serie A enfrentándose a hijos de ex compañeros o antiguos rivales. Es el caso también de Federico Chiesa, hijo del mito de Parma y Fiore, Enrico. Este último y el guardameta compartieron minutos con la camiseta crociata y, años después, tuvo que impedir que el vástago Chiesa le marcase goles con la camiseta viola. Incluso llegaron a compartir concentraciones cuando el joven fue llamado para rejuvenecer la Azzurra. Y primero en Genoa y esta pasada campaña en la misma Fiore, Gigi tuvo que sufrir en sus carnes el voraz hambre de un Simeone, aunque este sea delantero y se llame Giovanni.

Queda claro que las generaciones del fútbol y el tiempo pasan, pero Buffon es eterno.

Los galones de De Rossi

Buffon es de los pocos elegidos que se resisten a dejarlo y pueden cumplirlo. Sin embargo, se dan otros casos en los que el tiempo acaba juntando generaciones de futbolistas con algún pasado en común.

De Rossi (centro) junto a Justin Kluivert (derecha) celebrando un tanto en un encuentro de la presente campaña | Fuente: AS Roma
De Rossi (centro) junto a Justin Kluivert (derecha) celebrando un tanto en un encuentro de la presente campaña | Fuente: AS Roma

La temporada de su debut con la zamarra de la Roma, la 2001-2002, un joven Daniele De Rossi pudo disputar un encuentro de fase de grupos de la Liga de Campeones contra el Anderlecht belga. Fabio Capello dio entrada a un joven rubio de corazón romanista para apuntalar el centro del campo de un equipo que, un año antes, se había coronado campeón del calcio. El propio Daniele llegó a reconocer que le costó hablar con los pesos pesados de aquel equipo, Totti y Batistuta, pero acabó demostrando su jerarquía aún siendo muy joven.

Unos encuentros más tarde, su Roma se enfrentó al FC Barcelona en el que destacaba en la delantera, entre otros, un neerlandés de nombre Patrick Kluivert. Años antes, el killer de la Oranje ya había roto defensas en Italia, jugando para el AC Milan. El delantero anotó un tanto en la ida de aquel encuentro pero asistió impotente a la eliminación en la vuelta a manos de Batigol, Totti, Cafú y cía. En esos partidos no fue convocado un joven De Rossi pero comenzaba su consagración y amor por los colores giallorossi. Hoy, el propio Daniele es el peso pesado del equipo, la bandera de ‘su’ Roma y es un joven Justin Kluivert, de 19 años e hijo de Patrick, el que llega como novato al vestuario de Trigoria. Sin duda, Il Capitano Futuro -convertido en realidad- sabrá guiar al hijo de una leyenda que estuvo presente en sus comienzos.

De padres a hijos

Además de los curiosos emparejamientos que da el fútbol y el paso del tiempo, hubo algún que otro caso de padres futbolistas con hijos futbolistas que decidieron alargar su carrera para llegar a jugar en el mismo equipo que sus vástagos. En dicha lista podríamos destacar a Rivaldo y su hijo Rivaldinho, quienes incluso llegaron a marcar gol en el primer encuentro que disputaron juntos con la casaca del Mogi Mirim Esporte Clube de la Serie B del Brasileirao. O el caso de los Guđjohnsen. Un joven Eidur, que hizo carrera y saltó a la fama entre Stamford Bridge y el Camp Nou, sustituyó a su padre Arnór en un encuentro con la selección islandesa de clasificación para el Mundial de 1998.

Eidur y Arnór Guđjohnsen llegaron a compartir vestuario | Fuente: Pinterest
Eidur y Arnór Guđjohnsen llegaron a compartir vestuario | Fuente: Pinterest

El tiempo pasará… para seguir hablando de un esférico capaz de unir generaciones.

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