Miembros de la Selección Padana durante uno de los encuentros | Fuente: Futbolismos
Miembros de la Selección Padana durante uno de los encuentros | Fuente: Futbolismos
DIEGO TOMÉ CAMOIRA

@FirstClassSDP

Padania, neologismo surgido en el año 1991 para denominar la llanura que recorre el valle del río Po en el norte de Italia. Ocupando una amplia franja que nace en los Alpes Occidentales, y desemboca en el mar Adriático al este, se trata de una de las llanuras más amplias de Europa y la más extensa del territorio transalpino.

Esta definición adquiere sentido en un contexto muy determinado, y sólo es posible de entender con la aparición por aquel entonces de un movimiento que, a día de hoy, vive su máximo apogeo en la vida política italiana. La Lega Nord.

Construcciones artificiales

Sol de los Alpes, símbolo representativo de la Liga y el nacionalismo Padano | Fuente: VeronaSera
Sol de los Alpes, símbolo representativo de la Liga y el nacionalismo Padano | Fuente: VeronaSera

Tanto la construcción del término como elemento político, así como los símbolos representativos de la “supuesta” región –el sol de los Alpes y el agua del río Po- provienen única y exclusivamente de la Liga Norte, más concretamente de su fundador, Umberto Bossi. Algunos han visto incluso similitudes con otros movimientos independentistas en Europa Occidental, con una salvedad; que Padania, a diferencia de Cataluña o Escocia, se encuentra con la particularidad de que no está constituida siquiera como región dentro de Italia.

El nacionalismo padano, a diferencia del separatismo catalán, nace exclusivamente de la Liga Norte. En vez de surgir como problema político que afecta a todos los estratos de la sociedad, y cuyas propuestas son asumidas como propias por diferentes grupos sociales, en el caso padano ocurre el efecto contrario, que dichas propuestas surgieron de la Lega antes de que los habitantes de la zona las asumieran como propias. Incluso en el año 1996, durante una manifestación en Venecia, el propio Bossi llegó a proclamar la declaración unilateral de independencia de la República Federal de Padania.

Los “terrone” nos roban

A lo largo de los casi 30 años de vida como partido, la Liga Norte se ha visto envuelta en numerosos casos de clasismo y xenofobia. Y no sólo con la inmigración masiva, principal frente de actuación contra el que se mueve la formación actualmente, sino contra sus propios compatriotas del sur.

“Roma nos roba” fue el lema que proclamó la Liga a lo largo de los años 90, cuando se hizo popular la afirmación de que un tercio de los italianos mantenían a los otros dos. El valle del Po, está formado por las regiones de Lombardía, el Véneto, Friuli, Emilia Romaña y Piamonte, siendo estos algunos de los territorios más prósperos del país.

Umberto Bossi, líder y fundador de la Liga Norte | Fuente: ABC
Umberto Bossi, líder y fundador de la Liga Norte | Fuente: ABC

Turín y Milán son dos de las urbes claves en términos económicos e industriales de Italia. Esto, unido a la fuerza que las mafias adquirieron en el sur del país desde mediados del siglo pasado, propició un descontento generalizado, con numerosas luchas intestinas entre los habitantes de norte y sur. El término Terrone –Terún según Bossi y remarcando las particularidades dialectales lombardas- se aplica por parte de los habitantes del norte a los de la Italia meridional de forma minusvalorativa.

El fútbol como símbolo

La Liga Norte ha virado su discurso en la última década desde el independentismo al populismo y el federalismo. Incluso, su odio hacia los propios habitantes del país, ha virado hacia un discurso euroescéptico, dejando a un lado la propia independencia de Padania, por la de Italia del resto de la Unión Europea como causante de los males del país.

La crisis migratoria que sufre Italia, y que afecta por igual a habitantes de norte y sur de la península, provocó que el ala dirigida por Bossi, quedase en un segundo plano con respecto al grupo liderado por Salvini, antiglobalización y euroescéptico. Sin embargo, antes de que el partido anclase sus propuestas en el Populismo que recorre Europa desde la “poscrisis” financiera, en el año 2007 utilizaron un fenómeno de masas como el fútbol para que el discurso padano acabase de calar en el norte de la tierra de Garibaldi.

Formada por futbolistas amateur y fanáticos del fútbol local, la selección de Padania se constituyó como elemento de ayuda para la construcción de un discurso nacional en el Valle del Po. Asumiendo los mismos símbolos del nacionalismo padano que años atrás la Liga Norte había utilizado como elementos definitorios, la selección padana echaba a rodar. Sin reconocimiento por parte de la FIFA, ni afiliación a la UEFA, la antigua NF-Board (Non FIFA Board) pronto reconoció a Padania como miembro de dicha federación. Dicho organismo, se creó con la función de incluir dentro de él a aquellos territorios sin soberanía oficial reconocida, con el lema “¡Dejen que todos los pueblos jueguen!”.

En su primera participación en la Copa Mundial VIVA en el año 2008, el combinado Padano se alzó de manera destacada con la victoria final en una competición –actualmente desaparecida- considerada por entonces como el Mundial alternativo. No fue la única ocasión en la que Padania alzase los brazos como “campeona del mundo”; en los dos años posteriores, los del norte de la península itálica volvieron a triunfar, primero en su propia casa, y luego en la región de Gozo, isla perteneciente al archipiélago de Malta. Actualmente, y tras la desaparición de NF-Board, se encuentran integrados en ConIFA (Confederación de Asociaciones Independientes de Fútbol), considerada como la sucesora de la anteriormente mencionada organización.

Hay quienes aseguran que los cambios políticos, sociales y culturales, tienen su reflejo directo en la forma de jugar de un club o selección o los valores que transmiten. En este caso, y desde aquí, no se negará dicha máxima. Aún más, cuando las últimas participaciones de Padania en este tipo de torneos, no fueron tan exitosas como las del Mundial VIVA. Su mejor actuación, tuvo lugar el pasado mes de junio en Inglaterra, cuando tan sólo pudieron ser terceros en la tercera edición de la Copa Mundial ConIFA.

Y es que, al tiempo que el populismo, el euroescepticismo y la xenofobia fueron constituyéndose como discurso hegemónico de la Liga Norte y dejando el independentismo inicial de la formación en un segundo plano, parece que la selección del Po, ha ido perdiendo esa chispa inicial que la caracterizó, y la hizo ser un símbolo de orgullo para una región cuyas ansias de independencia parecían empujar al propio combinado amateur.

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