DIEGO GÓMEZ GARCÍA

@diegogomezgar

Para encontrar a un solo futbolista al que no le gustaría llegar a jugar en Primera División habría que llevar a cabo una investigación de dimensiones faraónicas. Jugar en la élite es el sueño de todos y Álex Gallar no es una excepción. Y él, además, lo ha conseguido: el extremo llegó la pasada temporada al Huesca después de muchas temporadas en el fútbol semiprofesional, ascendió con el cuadro oscense a Primera y se convirtió en la figura de su primer partido y su primera victoria en la élite del fútbol español.

Álex Gallar (derecha) esta temporada, frente a Óscar de Marcos | Fuente: El País

Lo cierto es que durante mucho tiempo Gallar pareció haber encontrado su tope futbolístico. Fue uno de esos nómadas o jornaleros del fútbol que pasan su carrera buscando oportunidades para poder vivir del deporte en la categoría de bronce o en Tercera. Y ojo, para llegar a estas categorías ya hace falta un nivel altísimo. Pero aun así, el destino tenía reservada una aventura increíble para el de Terrassa, que solo necesitaba una oportunidad para demostrar su nivel.

Después de dos temporadas en Tercera en las que estuvo en tres equipos, Rubí, Murcial Imperial y Terrassa Olímpica, Álex encontró una oportunidad en Segunda B de la mano del catalán Cornellá. Era la temporada 2014-2015, él tenía solo 22 años y consiguió marcar diez tantos, una cifra de lo más aceptable para un extremo. El Hércules depositó en él su confianza la siguiente temporada y, de nuevo, Álex no defraudó: el equipo acabó tercero y él anotó seis goles en 33 partidos. Y entonces, apareció ante él su verdadero trampolín.

La Cultural y el despegue de Gallar

Álex Gallar con la Cultural Leonesa | Fuente: Sportaragon

La Cultural Leonesa planteó un proyecto con un objetivo muy claro: ascender a Segunda División. Y lo consiguió, el equipo salió campeón en el triple empate a 84 puntos en lo alto de la tabla del Grupo I junto a Celta B y Racing de Santander y después superó la prueba del playoff. Durante aquella temporada, la 2016-2017, el conjunto leonés disfrutó del mejor Álex Gallar hasta el momento galopando por la banda izquierda. El catalán anotó nada menos que 22 goles, una cifra asombrosa para un jugador de banda, y más en la categoría de bronce.

Su buen rendimiento le permitió debutar en el fútbol de plata. Pero no con la Leonesa, sino con el Huesca. El conjunto oscense apostó por él para afrontar la temporada previa al ascenso a Primera División. Y no se equivocó: Gallar fue fundamental al jugar 38 partidos y marcar siete goles en la temporada del ascenso. Ya en la primera categoría, el mes pasado Gallar anotó dos goles en la victoria por 1-2 del Huesca sobre el Eibar en la primera jornada. En el primer partido del equipo en Primera, marcó los dos goles y dio el primer triunfo. Culminó, así, una escalada desde el fútbol de barro al fútbol de élite. Álex ya es icono en tierras oscenses.