DIEGO GÓMEZ GARCÍA

@diegogomezgar

Es el debate eterno. Fútbol y política. Política y fútbol. Dos entes caprichosos, complicados y condenados. Condenados a dos cosas: a estar relacionados y, sobre todo, a no acabar de entenderse por más que lo intenten. Entre los dos forman un tándem similar al de dos niños hermanos. No se aguantan, pero al mismo tiempo son inseparables y lo serán toda la vida. Ahora, el mito brasileño Juninho Pernambucano ha aprovechado las elecciones en su país de origen para aportar su punto de vista sobre esta difícil relación.

Parece complicado, desde el punto de vista de la mayoría de ciudadanos europeos medios, pensar en que un jugador que proviene de los ambientes más miserables -económicamente hablando- de Brasil pueda apoyar a un candidato a la presidencia de un partido de ultraderecha. Pero así es, futbolistas como Ronaldinho Gaúcho, Rivaldo, Lucas Moura o Felipe Melo han mostrado su apoyo a Jair Bolsonaro. Este candidato del Partido Progresista (partido conservador y de derechas brasileño) busca llegar a la presidencia del país sudamericano y el pasado 7 de octubre consiguió un 46,6% de los votos en la primera vuelta de las elecciones. Bolsonaro tendrá que imponerse también en los segundos comicios para llegar a su objetivo.

Ante todo este movimiento en favor del candidato conservador, Juninho Pernambucano no se quedó callado y expresó su descontento. El excentrocampista de la canarinha y del Olympique de Lyon expresó su descontento en una entrevista para El País. “Me revuelvo cuando veo a un jugador o a un exjugador de derechas. Venimos de abajo, somos pueblo. ¿Cómo vamos a ponernos de ese lado? ¿Cómo vas a apoyar a Bolsonaro, hermano?”, expresó el futbolista para el periódico El País.

Lo que defienda o deje de defender Bolsonaro, en cualquier caso, no acaba de ser lo más importante en el tema que ocupa. Durante muchos años, la mayoría de futbolistas de primer nivel evitaba por todos los medios el tener que pronunciarse sobre temas escabrosos y complicados. La política, por supuesto, ha estado siempre entre esos asuntos casi prohibidos para muchísimos jugadores. Por eso, es especialmente sorprendente ver la publicación en Twitter de Ronaldinho con el 17 (número asociado a Bolsonaro) o la campaña que Rivaldo lleva haciendo ya mucho tiempo a través de la misma red social y de Instagram.

El fútbol es un medio a través del que se puede llegar a miles de personas. A menudo, los aficionados más moderados tratan de separarlo de la política, pero no es posible. Juninho supo de su alcance y su repercusión y actuó en consecuencia. Utilizó su voz de forma responsable y se manifestó en contra del ideario de un político de ultraderecha. El deporte siempre estará ligado a la política, pero eso no tiene que ser necesariamente malo.