CARLOS RIANDE CORTIZO

@carlosriande

Julian Nagelsmann, técnico del Hoffenheim alemán, ha llevado a su equipo de los puestos de descenso a la Champions League. Todo ello en apenas tres años, convirtiéndose en el entrenador más joven de la historia de la Bundesliga y de la máxima competición a nivel de clubes europeos.

Nacido el 23/7/1987 en Landsberg am Lech, Alemania, el joven entrenador trabaja en una ciudad deportiva a pocos kilómetros de un pueblo de unos 3.000 habitantes. No es algo que impida a Julian ser uno de los técnicos más novedosos de los últimos tiempos. Sin embargo, como futbolista, su carrera quedó truncada de forma prematura por una lesión en la rodilla. Su breve paso fue en el TSV 1860 München II y el FC Augsburg II, equipos que no residen en las categorías más punteras del fútbol alemán.

Julian Nagelsmann da indicaciones en medio de un encuentro | Fuente: As
Julian Nagelsmann da indicaciones en medio de un encuentro | Fuente: As

Los inicios de un entrenador

En primer lugar, como afirma él mismo, se necesita suerte y conocer a gente que tenga poder de decisión en los clubes. Los primeros en creer en Julian como entrenador, fueron Ernst Tanner y Alexander Schmidt en el 1860 Múnich. Tanner, tras ser director del fútbol base en este club, el Hoffenheim y el Salzburg, actualmente se encarga de la dirección deportiva del Philadelphia, de la MLS. Fue él quien acabó introduciendo a Nagelsmann en el Hoffenheim. Schmidt hace carrera en Austria, siendo el entrenador de los juveniles del Salzburg. Anteriormente compartió banquillo —Nagelsmann fue su segundo— en el sub 17 del 1860 Múnich. El actual entrenador del Hoffenheim también trabajó para un gran conocido del fútbol alemán: Thomas Tuchel, ex entrenador del Dortmund y del PSG en estos momentos. Lo hizo como scout.

Tras estos movimientos, completó su formación en las categorías inferiores del Hoffenheim —equipos sub-16 y sub-19— hasta llegar al filial, al que hizo campeón nacional de su categoría en 2014. En febrero del 2016 le llega su oportunidad con el primer equipo convirtiéndose, con 28 años, en el entrenador más joven de la historia de la Bundesliga. El Hoffenheim se encontraba en un momento muy delicado, a seis puntos de la salvación. A partir de ahí ganaron 7 de 13 partidos, recortando una diferencia de siete puntos con el primer puesto de la salvación. Objetivo cumplido y a pensar, con mayor tranquilidad, en la siguiente campaña.

De rozar el descenso a codearse con los mejores

Julian Nagelsmann pudo desarrollar su idea desde cero en la temporada 16/17. Consiguió una primera vuelta sorprendente, escalando hasta la tercera posición tras encadenar 17 jornadas sin conocer la derrota. Nadie de las cinco grandes ligas igualó este hecho. Consiguió acabar la liga como cuarto clasificado, plaza que daba acceso a la fase previa de la Liga de Campeones. No pudo, sin embargo, disputarla. Cayó derrotado ante el Liverpool, quien sería subcampeón en dicha edición. Para la próxima, pensó.

Nagelsmann en un entrenamiento con el Hoffenheim | Fuente: TN
Nagelsmann en un entrenamiento con el Hoffenheim | Fuente: TN

El inicio de la siguiente temporada fue radicalmente opuesto a la anterior. Curioso, ya que mejoró el resultado final. Tras finalizar la primera mitad de año en séptimo lugar, fuera de cualquier puesto europeo, un sprint meteórico en las últimas cinco jornadas —con cuatro victorias— premió al Hoffenheim con la tercera posición, la que daba acceso directo a la Champions League.

Principios básicos

La idea de juego y el objetivo siempre eclipsan la disposición táctica, lógico, pero el sistema utilizado por Julian Nagelsmann es bastante particular y, por ello, digno de comentar. El 3-5-2 ya nos indica que la cabeza de Julian es distinta a la de los demás. A pesar de contar con jugadores no muy reconocidos en el panorama internacional o que, temporada tras temporada, piezas importantes recalen en otros equipos —Süle, Rudy, Wagner—, el patrón sigue siendo el mismo.

Presión alta y transiciones rápidas como principios más visibles. Presionar duro y arriba para que haya menos metros para correr hacia la portería contraria. ¿Os suena de algo? Es una frase de Pep Guardiola, al que Julian tiene como una de sus influencias. El equipo se estira en ataque, con los carrileros/bandas bien abiertos, un punta fijando a los centrales, el otro más móvil y entre los centrales y el centro del campo haciendo una posesión, ni por asomo estéril, sino con un objetivo de hacer el ataque veloz. La posesión ha de ser un vehículo y no un fin en si mismo.

Con tantos jugadores en campo contrario, la idea de Nagelsmann nos hace pensar en una posible sangría si se consigue superar su presión o, quizá, como vimos frente al Manchester City en un partido de la presente Liga de Campeones, que sus partidos pueden convertirse en un intercambio de golpes, a cara de perro, donde la moneda puede salir cara o puede salir cruz. Ante esta falta de control, el repliegue del Hoffenheim supone un desgaste importante para sus jugadores. En la intensidad de hacer largo al equipo —en ataque— y corto —en defensa—, el equipo alemán se centraliza para coger oxígeno y hacer una defensa posicional donde libera las bandas. Al fin y al cabo, si la pelota termina llegando al centro, lugar donde habita la portería, ya tiene suficientes jugadores en esa zona.

Futuro más inmediato

Puede hacerse algo extraño, ya que estamos en el inicio de temporada, pero Julian Nagelsmann tiene acordado su próximo destino: será el RB Leipzig para el 2019. El equipo de la famosa bebida energética abonará los cinco millones de su cláusula, ya que tenía contrato hasta el 2021. El técnico alemán fue uno de los nombres que barajó el Real Madrid para sustituir a Zinedine Zidane, pero fue él mismo quien declinó la oferta admitiendo que todavía era muy joven y que esperaba tener otra oportunidad de tal dimensión en el futuro. Habrá que estar atentos a su carrera.