DIEGO GÓMEZ GARCÍA

@diegogomezgar

Experiencia y unas ideas muy claras. Dos valores que Marcos Yáñez, conocido futbolísticamente como Changui (Boiro, 1977), posee y que le permitieron, en julio de 2018, asumir un reto mayúsculo como la presidencia del equipo de su pueblo natal: el Club Deportivo Boiro. Después de una extensísima carrera como futbolista, en la que llegó a debutar e incluso a marcar en Primera División, Changui afrontó su último gran reto en el mundo del fútbol al salvar al equipo barbanzano de una más que posible desaparición. Pero además, decidió volver a calzarse las botas para ayudar al Boiro también sobre el césped. Y, así, asumió el rol de presidente-jugador, absolutamente atípico en el mundo del fútbol.

Fuente: El Correo Gallego
Fuente: El Correo Gallego

Ahora que la temporada ya se encamina hacia su ecuador y las cosas van más o menos bien tanto dentro como fuera del campo, él se permite tomarse un respiro para reflexionar y charla con Mundo Esférico sobre el presente, el pasado y el futuro de su vida futbolística.

Pregunta: Actualmente compagina su trabajo en la presidencia del Boiro con el ser futbolista del mismo equipo y, también, con otro empleo como guardia de seguridad. ¿Le resulta difícil compaginar todas esas ocupaciones?

Respuesta: ¡Y tanto! Todo lo que hago me ocupa mucho tiempo. Solo los entrenamientos ya son cuatro días a la semana más el partido. Y el trabajo son cinco, así lo que me queda libre tengo que utilizarlo en mi labor como presidente, que con el ajetreo que tenemos requiere de mucho esfuerzo. Pero bueno, con la ayuda de la directiva que me rodea, intento que todavía me quede algo de tiempo disponible para la familia y para el ocio.

Seguro que precisamente eso, sacar tiempo para la familia, será lo que más le está costando.

Sí, lo es. Pero mi mujer ya sabía donde me metía porque conoce perfectamente el mundo del fútbol. De todos modos, siempre consigo tiempo para estar tanto con ella como con mi hija. El no poder pasar más ratos con ellas es un gaje del oficio que me toca vivir en este momento.

Llegó a la presidencia del Boiro el pasado verano, cuando el club tenía una deuda de aproximadamente 400.000 euros. Dijo que en un intervalo de entre tres y cinco años esperaba poder sanearlo económicamente. Es un objetivo ambicioso. ¿Cómo piensa hacerlo?

Cuando asumí este puesto, lo primero y más importante era averiguar la deuda real. Descubrimos que estaba más cerca de los 400.000 euros que de los 300.000 que decía el anterior presidente —David Places—, así que acordamos que la mejor manera de conseguir sanear al Boiro era buscar el mayor número de apoyos y ayudas posibles. Por parte del ayuntamiento, de los socios, de algunas empresas y de, en general, cualquiera que pueda sumar para que este club salga a flote en los próximos tres o cuatro años. Y además, quisimos llegar a un acuerdo con gente a la que se le debe dinero para poder tener unos plazos para devolvérselo lo más largos posible.

Habla de los socios. ¿Qué cifra de abonados manejan esta temporada? ¿Mayores o menores que el pasado año?

Changui en la actualidad, ya como futbolista y presidente del Boiro | Fuente: ABC.es
Changui en la actualidad, ya como futbolista y presidente del Boiro | Fuente: ABC.es

Más que el año pasado, con mucha claridad. En la temporada 2017/2018 hubo en torno a 230 o 240 socios, mientras que este año ya hemos duplicado ese número. La masa social es fundamental, pero no solo por la inyección económica que supone, sino por ver que todo el trabajo que estamos haciendo se lo estamos dedicando a alguien. Es muy satisfactorio ver que la gente viene al campo a apoyar y al equipo y cree en este proyecto.

¿Cómo fue el proceso que le llevó a afrontar el reto de llegar a la presidencia del Boiro? ¿Cuándo nació la iniciativa?

En el momento en el que veo que el Club Deportivo Boiro no tiene ni presidente ni nadie que se vaya a hacer cargo de él y empieza a caber la posibilidad de que desaparezca. Después del esfuerzo tan grande que se había hecho desde el ayuntamiento y desde varias empresas para evitar que el club desapareciese, yo estudié el caso y lo vi viable. Lo hablé con mi mujer y lo hice. Estoy contento y muy orgulloso, porque las cosas van incluso mejor de lo que me esperaba.

“Con 41 años pensé que no volvería a Tercera, pero al asumir la presidencia del Boiro creí que también podía ayudar sobre el campo”

A nivel deportivo, ¿cuál es el principal objetivo del Boiro este curso?

El primer equipo tiene como principal objetivo permanecer en Tercera División. Para la cantera, hemos llegado a un acuerdo de colaboración con el ayuntamiento y con las escuelas de fútbol de por aquí para trabajar bien el fútbol de Boiro desde la base. Queremos que, en un futuro, el 70 u 80% de la primera plantilla del Boiro esté formada por gente esas escuelas. Este año, en el plantel ya hay 14 o 15 futbolistas tanto del ayuntamiento de Boiro como de otros cercanos. Queremos que este club sea un escaparate para que los jugadores de la zona se den a conocer.

Esta temporada, su club cuenta con una plantilla completamente renovada. No habrá sido fácil para el área de dirección deportiva de su directiva el conseguir contratar jugadores al estar el club tan endeudado.

Fue muy, muy difícil hacerlo. Siempre digo que estaré eternamente agradecido a los futbolistas que apostaron por este proyecto, porque a falta de pocos días para que se supiese si el Boiro desaparecía o no y si este proyecto seguía hacia delante, muchos jugadores con ofertas de otros clubes de Tercera decidieron esperar y confiar en que esto saliese adelante para venir a jugar aquí. Si no fuera por ellos, aunque el club se salvase económicamente, nada de esto tendría sentido.

“Desde que estuve en la UCI, se me quedó grabado que cualquier partido puede ser el último”

Precisamente, entre esos futbolistas está usted. El año pasado, cuando jugaba en Primera Galicia con el Puebla, ¿pensaba en la posibilidad de regresar a Tercera o ya lo daba por descartado?

En mis planes no entraba para nada. Incluso justo antes de tomar la presidencia del Boiro tampoco contaba con ello, porque con 41 años pensé que ya no volvería a Tercera. Pero al asumir el puesto y al ver lo tarde que comenzamos a confeccionar la plantilla, creí que yo también podía ayudar sobre el campo. Tomé la decisión de hacer la pretemporada y, si me veía en condiciones, vestirme de nuevo de corto. Al final, todo fue bien y aquí estoy: intentando aportar mi granito de arena también sobre el terreno de juego.

Seguramente la pretemporada, en esta ocasión, le costó más de lo habitual.

¡Y tanto! Claro que cuesta. Venía de competir dos categorías por debajo y llevaba mes y medio parado desde el final de la campaña anterior. Y además de todo eso tengo 41 años, que es una edad difícil. Pero es que tenía tantas por volver a jugar en Barraña y vestir la camiseta del Club Deportivo Boiro que lo intenté hasta el final y lo conseguí.

Además, usted dejó el Ribadumia en Tercera División después de un problema de salud —una infección— que le tuvo en la UCI. ¿Le hizo aquel incidente querer bajar el ritmo futbolístico?

Sí, cuando me fui al Puebla lo hice para disfrutar del fútbol, pero sin tener que competir como en Tercera.

Y usted, a nivel personal, ¿piensa ya en esta como su última temporada como futbolista en activo?

En lo único que pienso es en disfrutar. Y lo hago como un niño pequeño. Sobre todo, cada domingo que salto al césped de Barraña. Me hace muchísima ilusión competir en el campo en el que me formé. Desde que tuve esa enfermedad y estuve en la UCI, se me quedó grabado que cualquier partido de fútbol podría ser el último.

Pero además de disfrutar, las cosas le están saliendo bien sobre el verde. Ya lleva siete goles.

La verdad es que no me esperaba estar marcando tantos goles y seguir trabajando a este nivel. Pero ya se sabe como es el fútbol: los goles van por rachas y por momentos de forma. Ahora estoy bien y el equipo, salvo por un bache por el que hemos pasado últimamente, está jugando como debe y creando ocasiones. Y eso beneficia al delantero, que en este caso soy yo.

Con solo 20 años, Changui formó parte de aquella SD Compostela que rozó la gloria de 1ª División | Fuente: La Voz de Galicia
Con solo 20 años, Changui formó parte de aquella SD Compostela que rozó la gloria de 1ª División | Fuente: La Voz de Galicia

Hablando precisamente sobre usted como futbolista y su manera de jugar. ¿Cómo considera que ha ido evolucionando y adaptándose en su manera de actuar sobre el campo con el paso de los años?

He cambiado mucho, la verdad. Porque no tengo el mismo físico y me es imposible seguir siendo el jugador rápido y con regate que era hace tiempo. Con los años he perdido velocidad, pero me he convertido en un delantero que sabe jugar bien de espaldas, leer el juego y atacar mejor los espacios para buscar desmarques. Son aspectos que se van aprendiendo gracias a la experiencia y que me permiten suplir ese apartado físico en el que ya no puedo estar a mi mejor nivel.

Esta temporada, su equipo y usted recibieron en Barraña al Compostela, con el que usted debutó en Primera División. ¿Fue esa su etapa más feliz como futbolista?

Desde luego. Allí pude debutar en Primera División, marcar mi primer gol en esa categoría y, en general, competir a un nivel altísimo. Fue un equipo que me marcó mucho, porque me abrió la puerta para llegar al fútbol profesional. Siempre le tendré un cariño especial.

 “Para tener oportunidades en el Dépor me faltó haber pasado primero por otro equipo de Primera con aspiraciones más bajas”

 ¿Cuál es su mejor recuerdo allí?

Mi primer gol en Primera División, contra el Racing de Santander. Ese momento y mi debut en Mérida con el propio Compostela marcarán siempre mi vida deportiva. También recuerdo con especial gusto mi debut en División de Honor con el Juvenil A del Compostela, porque yo venía de las categorías inferiores del Boiro, en las que se competía en ligas a nivel local. Fue un logro muy importante para mí a mis 17 años de entonces.

Después del Compostela llegó al Deportivo, donde encadenó varias cesiones y nunca llegó a asentarse en el primer equipo. ¿Qué pudo fallar para que nunca llegase a disfrutar de un número deseable de oportunidades en A Coruña?

Cromo de la etapa de Changui en el RC Deportivo de La Coruña | Fuente: todocoleccion.net
Cromo de la etapa de Changui en el RC Deportivo de La Coruña | Fuente: todocoleccion.net

No es que fallase nada, sino que aquella era la época del Súper Dépor. Había jugadores importantísimos, como Tristán, Luque o Makaay. Aunque yo hiciese buenas pretemporadas, no tenía números en Primera División como para competirles un puesto a ellos. El problema de ir tan pronto al Deportivo fue que, al salir del Compostela, quizá me faltó pasar primero por un equipo de esa categoría pero con unas aspiraciones más bajas, que me diese la oportunidad de jugar y de acumular minutos para hacerme un nombre antes de abordar el reto del Deportivo. Pero aun así, yo no me arrepiento de nada y estoy encantado de haber estado en ese equipo y haber compartido vestuario con esos grandísimos jugadores. Aprendí y disfruté muchísimo.

También pasó por un equipo muy importante a nivel gallego como es el Pontevedra, en el que militó en dos etapas diferentes. ¿Cómo recueda su etapa allí?

El Pontevedra me acogió de maravilla en las dos etapas que pasé allí, con dos directivas distintas. Marqué muchos goles con esa camiseta y en Pasarón, su campo. Siempre que regreso allí me siento muy respetado y querido por una afición a la que, creo, le di dos años muy buenos.

Ese equipo es precisamente uno de los más históricos de Segunda División B. Mucha gente considera que tanto esa categoría como Tercera División ha perdido mucho nivel competitivo en los últimos años por culpa del mal momento económico que atravesaron y atraviesan muchos clubes. ¿Usted está de acuerdo con esto?

Sí, pero no por algo económico. Hay algo de trabajo en las categorías inferiores que no se está haciendo bien. Y eso hace que la gente joven que sale de las canteras no llegue a un nivel competitivo como antes. Es un problema de formación, porque en mi época, salían jugadores de 20 o 21 años que competían perfectamente a alto nivel contra los que tienen 30 o 35. Ahora, sin embargo, muy pocos lo consiguen. En Tercera, por ejemplo, jugamos los mismos que hace diez años. Eso significa que algo está pasando durante la etapa de formación de los chavales para que no lleguen a obtener ese nivel futbolístico y competitivo.

Antes dijo que su intención en el Club Deportivo Boiro es que, en unos años, la primera plantilla llegue a estar casi plenamente formada por jugadores de la cantera. Por tanto, puede entenderse que entre sus planes está, precisamente, despegarse de esta tendencia de la que habla para sí poder formar a jugadores competitivos.

Obviamente, vamos a apostar por los jugadores de nuestra propia cantera. Pero de verdad. No haremos lo que se hace en otros clubes, en los que se les da un par de minutos a algún chaval para venderle a la gente que sí que se cuenta con la gente de casa. Todo lo contrario. Aquí ya hemos hecho debutar a unos diez juveniles y cinco o seis de ellos forman ya parte de la primera plantilla del equipo. Cada año iremos introduciendo a más chicos, pero para eso hay que garantizar que lleguen a ese nivel. ¿Y cómo se hace eso? Pues invirtiendo de forma inteligente tanto en nuestros propios equipos como en las escuelas de fútbol de la zona para que todos los chicos tengan medios suficientes y entrenadores capacitados para aprender a competir y poder hacerlo, al menos, en Tercera División.