Callum Paterson junto con Neil Warnock, el artífice de su reconversión | Fuente: premierleague.com
Callum Paterson junto con Neil Warnock, el artífice de su reconversión | Fuente: premierleague.com
DAVID FERREIRO PÉREZ

@ferrekt

En el fútbol no hay una fórmula mágica para triunfar. El talento, el trabajo y el sacrificio son, en buena medida, las tres características más fundamentales en cualquier jugador. Haciendo hincapié en esta última, es importante hablar de la capacidad para reinventarse de algunos jugadores. Este es el caso del escocés Callum Paterson, quien debutó profesionalmente como lateral para acabar jugando como delantero, lo que le convierte en un caso casi único en el mundo futbolístico.

Muchos han sido los jugadores que en algún momento de su carrera han variado su posición sobre el verde. De hecho, la gran mayoría de jugadores han ido experimentando distintas posiciones durante sus años de formación con el fin de encontrar la más adecuada a sus características. Incluso muchos de ellos lo han hecho siendo profesionales. Las lesiones, la edad o las necesidades del equipo suelen ser los motivos más comunes para que se produzcan estos cambios.

En otras ocasiones es el entrenador, habituado a ver a sus pupilos entrenando a diario, el que se percata de que las condiciones de un jugador pueden serle útiles en otra demarcación. Y ese fue el caso de Callum Paterson, un lateral al que su entrenador no le veía cualidades para defender. Así lo expresó públicamente Neil Warnock, técnico del Cardiff después de alinearlo en el medio del campo primero y, poco después, en la delantera.

Delantero por ‘obligación’

Dentro de estos ‘reajustes‘ de última hora algunos son más comunes que otros. Por ejemplo, no resulta extraño escuchar que un jugador que comenzó como lateral acabe jugando de extremo debido a sus buenas cualidades ofensivas, como fue el caso de Gareth Bale. Tampoco resulta extraño el caso contrario, en el que un extremo termina jugando de lateral por su resistencia y profundidad, como fueron los casos de Jordi Alba, Aleix Vidal o Juanfran Torres, sin ir más lejos. Del mismo modo, tampoco resulta extraño que un mediapunta termine jugando de centrocampista o que un mediocentro defensivo lo acabe haciendo como central (y viceversa).

Pero que un defensa termine jugando arriba es algo más complicado de ver. Al fin y al cabo, son dos posiciones contrarias que exigen cualidades muy diferentes. Por eso llama especial atención el caso de Callum Paterson, del Cardiff City. Paterson llegó al equipo galés en el verano de 2017 procedente del Heart of Midlothian como un prometedor lateral. Pero el destino, caprichoso como acostumbra, le tenía preparado un cambio que ni él mismo se esperaría.

Por aquellas el Cardiff, dirigido por el incombustible Neil Warnock, se encontraba en la Championship, la segunda categoría del fútbol inglés. La realidad es que el equipo no partía entre los favoritos al ascenso en una liga en la que se encontraban conjuntos como el Fulham, el Aston Villa, el Wolverhampton o el Leeds United, con más nombre y, en algunos casos, más y mejores refuerzos que los firmados por The Bluebirds. Pero Warnock obró el milagro de la forma más surrealista: ‘fabricándose’ un killer a partir de un lateral. Y ese killer sería Callum Paterson.

Del “No sabe defender” a goleador del equipo

Callum Paterson luciendo el número dos con Escocia | Fuente: heraldscotland.com
Callum Paterson luciendo el número dos con Escocia | Fuente: heraldscotland.com

El escocés llegó a Gales lesionado, lo que le obligó a perderse el inicio de la competición. Cuando se reincorporó al equipo comenzó jugando en su posición natural, aunque no terminaba por convencer a su técnico. No le veía las cualidades necesarias para actuar de lateral, llegando a manifestarlo públicamente. Fue en ese momento cuando probó fortuna con él más adelantado, en el medio del campo, con buenos resultados. Paterson se desenvolvía mejor en esa zona del campo y, además, estaba demostrando tener llegada.

En este punto, Warnock, un entrenador que ya ha visto de todo en el mundo del fútbol, decidió subir la apuesta y poner a Paterson en la delantera. El resultado, tan inesperado como efectivo: 10 goles en Liga y máximo anotador del equipo en el torneo doméstico. Esos 10 goles ayudaron al equipo a conseguir la segunda posición en la tabla que dio a los galeses uno de los billetes de ascenso directo a la Premier.

Paterson con el nueve de Escocia | Fuente: Sky Sports
Paterson con el nueve de Escocia | Fuente: Sky Sports

En su temporada de debut en la máxima categoría inglesa, Paterson se ha asentado en la delantera, que ya parece su lugar natural. Tanto es así, que el propio jugador ha expresado su deseo de jugar con más regularidad en la zona de arriba con su selección, Escocia, en la que también comenzó como lateral. Y el bueno de Paterson se lo ha tomado en serio, llegando a cambiar el número dos por el nueve en algún partido.

Cambios radicales

El caso de Paterson, curioso por su rareza, no es el primero en el que un futbolista cambia drásticamente de posición. En los últimos años varios han sido los jugadores que han terminado por explotar en un puesto contrario al que estaban acostumbrados. Especialmente llamativos son los casos de jugadores como Robin Van Persie, que dio sus primeros pasos como profesional jugando de extremo, llegando incluso a actuar como lateral cuando se encontraba en las categorías inferiores del Feyenoord, para terminar siendo uno de los delanteros más letales del siglo XXI.

Otro caso curioso es el de Paul Scholes, que aunque cueste creerlo comenzó como delantero, lo que podría explicar su gran golpeo de balón. El pelirrojo retrasó su posición por una lesión de Roy Keane y terminó por convertirse en uno de los mejores mediocampistas de la historia del balompié británico, que no es poca cosa. El cambio inverso, aunque de forma más esporádica, lo experimentó Wayne Rooney, que gracias a su gran visión de juego pudo actuar como mediocentro tras consagrarse como el mejor delantero inglés de su época.

En España tenemos los casos de los ‘todocampistas’ Óscar de Marcos y Sergi Roberto, que llegaron a la selección española gracias a su buen rendimiento en el lateral derecho, pese a jugar toda su vida en el centro del campo. El caso de ambos es similar, ya que comenzaron jugando en esa posición a modo de parche y terminaron adueñándose de ella.

Aunque sin duda si hablamos de reconversiones es obligatorio mencionar a Franz Beckenbauer. El ‘Káiser’, conocido por ser el primer jugador en triunfar en la posición de líbero, se desempeñó previamente como un centrocampista ofensivo hasta la Copa del Mundo de 1966. El resto, es historia.