La generación Ajax enamora a Europa | Fuente: RTHK
La generación Ajax enamora a Europa | Fuente: RTHK
CARLOS RIANDE CORTIZO

@carlosriande

El fútbol total está de vuelta aunque, si lo pensamos en frío, rápidamente llegamos a la conclusión de que nunca se había ido. Es lo que se conoce como identidad, ser reconocible. “Una victoria sólo dura un día pero la reputación puede durar toda una vida. Ganar es una cosa importante, pero tener tu propio estilo, tener personas copiando tu estilo, admirándote, ese es el mayor regalo que te ofrece el fútbol“, pronunció en su día Johan Cruyff. Puede estar bien orgulloso.

Semifinalistas

La poeta y filósofa Chantal Maillard entiende que hacer historia se refiere a “cómo las naciones jóvenes se erigen sobre las ruinas de aquellas que las precedieron. De cómo el bienestar o la satisfacción de algunos se construye sobre la ruina o el sacrificio de otros. De cómo el tiempo de los muertos abre el espacio de los vivos“. El Ajax de Ámsterdam ha hecho lo nunca visto en la Champions League. Salió vencedor y pasó de ronda, primero en el campo del Real Madrid, después en el de la Juventus de Turín.

El Ajax remontó y se clasificó en el Juventus Stadium | Fuente: ZiMetro
El Ajax remontó y se clasificó en el Juventus Stadium | Fuente: ZiMetro

Estos chicos se han ganado la denominación de matarreyes. El dominio de Cristiano Ronaldo y el Real Madrid en las últimas temporadas europeas rozaba ya el término hegemónico. El Ajax, por dos veces, puso la guillotina. En octavos se cargó al equipo más temido por todo el viejo continente, el que reúne 13 orejonas en sus vitrinas. Por si parecía poco, la siguiente eliminatoria encuadraría a la Juventus, cuyo jugador franquicia es por todos conocido. Cristiano Ronaldo muestra su mejor versión en Champions y encabeza con 125 tantos la tabla de goleadores históricos de la competición, a una distancia sideral del segundo, Leo Messi, con 108.

Congruencia

Así se ha plantado el Ajax en las semifinales. Unas machadas que han enamorado a propios y extraños, no sólo por situarse entre los cuatro mejores del torneo, sino por cómo ha sido su camino. El descaro de los jóvenes Ajacieden es lo que nos hace empatizar con ellos. Salen y se divierten, se les ve en la cara, juegan como niños, tituló David Gistau en un artículo muy recomendable. No padecen ese miedo escénico al saltar al Santiago Bernabéu o al Juventus Stadium. “Entran en el Louvre y le pintan un bigote a la Gioconda”, dijo. Precisamente añadir a esa desfachatez el aplomo y oficio que han demostrado les hace estar ahora mismo persiguiendo el sueño de todos. Esta generación, además de pasárselo en grande, compite independientemente de la magnitud del rival y de la ronda. 

El Ajax de 1995 contaba con muchas caras familiares | Fuente: UEFA
El Ajax de 1995 contaba con muchas caras familiares | Fuente: UEFA

En febrero, los compañeros de la Revista Panenka dedicaron una entrevista a Louis Van Gaal, entrenador de la escuela Ajax y con quien ganó la Champions de 1995 con jugadores de 17 y 18 años. “¡Muchos entrenadores no tienen los cojones de hacer jugar a jugadores jóvenes! Pero nunca se es demasiado joven para jugar”, explicaba el carismático mito. Lo avisó en octubre y, consciente de la dificultad, sigue creyendo que lo pueden lograr. Puede que sea la añoranza la que nos haga querer hallar similitudes entre ambas generaciones, puede que sea que jueguen al fútbol como los ángeles y sin reparo alguno.

La forma en la que se produce el golpe encima de la mesa es tan vistosa que va más allá del propio encuentro. Los de Ligt, Ziyech, de Jong, Tadic y compañía atizan a las brillantes mentes pensantes que sugieren la creación de una Superliga europea para repartirse el pastel entre unos pocos. Es una cura de humildad hacia el clasismo, la irreverencia y desparpajo añadiendo otro cadáver ilustre a su catálogo.