Una imagen del enfrentamiento entre el Celta y el Athletic durante esta campaña de LaLiga | Fuente: Esto.com.mx
Una imagen del enfrentamiento entre el Celta y el Athletic durante esta campaña de LaLiga | Fuente: Esto.com.mx
DAVID FERREIRO PÉREZ

@ferrekt

Se acaba una temporada atípica en LaLiga Santander. Una temporada alocada, diferente y llena de sorpresas y protagonistas inesperados. Mientras el FC Barcelona sigue a lo suyo dominando con puño de hierro el campeonato doméstico, este 2019 hemos asistido a otros momentos que, a principio de temporada, eran difíciles de imaginar. Equipos como el Real Madrid, Celta de Vigo, Deportivo Alavés, Getafe, Athletic Club, Villarreal… Todos ellos han sido protagonistas, pero no por lo que nos suelen tener habituados… Porque todo depende del contexto, ¿no?

En agosto echaba a rodar la edición 2018/19 de LaLiga dándole la bienvenida a la SD Huesca, debutante en la competición. Arrancaba la era post Zidane y Cristiano Ronaldo en Chamartín, Ronaldo Nazário se convertía en el propietario del Real Valladolid, al Celta llegaba un desconocido Antonio Mohamed mientras, al mismo tiempo, los proyectos de Pablo Machín en Sevilla y Eduardo Berizzo en el Athletic Club ilusionaban a sendas aficiones a más no poder. Ocho meses después, sobre esta temporada de LaLiga se pueden decir muchas cosas, pero no que haya sido previsible.

La caída de los campeones de Europa y la ‘tiranía’ blaugrana

Los dos colosos del fútbol nacional han tenido temporadas más que dispares. El FC Barcelona se ha alzado ya con el título liguero (octavo entorchado de los últimos 11 disputados) y opta a conseguir el tercer triplete de su historia, esta vez con Ernesto Valverde en el banquillo y con un Lionel Messi para el que hace tiempo que se acabaron los calificativos. El equipo barcelonés, sin llegar a grandes cotas de juego en ciertos momentos de la temporada, ha demostrado lo difícil -por no decir casi imposible- que es disputarle un torneo de larga duración.

Mientras en la Ciudad Condal empiezan unas celebraciones que se pueden llegar a alargar un par de semanas más, en la capital española la temporada ha sido bastante más discreta. En el lado rojiblanco de la ciudad, el Atlético tiene casi asegurada la segunda posición en Liga, pero el batacazo contra la Juventus en la Champions League y la falta de regularidad en el campeonato doméstico ha privado a los de Simeone, vigentes campeones de la Europa League, de pelear por los títulos esta temporada.

Por otro lado, la parte ‘vikinga’ de Madrid ha tenido que sufrir un año muy complicado, y no solo en LaLiga. Zinedine Zidane y Cristiano Ronaldo decidieron partir después de conseguir la tercera Champions consecutiva, lo que desencadenó la polémica llegada de Julen Lopetegui. Al vasco se le escaparía la Supercopa de Europa, levantada por el Atlético, y sería cesado más pronto que tarde. Los problemas en el conjunto blanco se siguieron sucediendo a lo largo de la temporada, primero con Santiago Solari al mando, y después con el regreso de Zinedine Zidane, que tiene una complicada tarea por delante.

Con Solari en el banquillo, el técnico que más partidos dirigió esta temporada en el conjunto merengue, el Real Madrid se alzó con el Mundialito de Clubes, pero se despidió por completo de LaLiga en diciembre, se fue de la Champions League por la puerta de atrás al perder ante el Ajax y fue incapaz de ganarle al FC Barcelona en semifinales de la Copa del Rey. Además, los blaugranas le endosaron un 5-1 en Liga.

Marcador 5-1 en el Camp Nou | Fuente blackhub.com
Marcador 5-1 en el Camp Nou | Fuente blackhub.com

¿Cómo he llegado yo hasta aquí?

Es la frase que mejor puede definir la temporada de un buen puñado de equipos de LaLiga. Empecemos por el Athletic Club, que arrancaba la temporada bajo las órdenes de un ‘TotoBerizzo que prometía buen juego a una afición que venía de una temporada gris bajo la batuta de Ziganda. Sin embargo, el argentino no fue capaz de de dar con la tecla y abandonó el conjunto bilbaíno en diciembre con el equipo en descenso. Gaizka Garitano cogió al equipo y ahora, casi seis meses después, lo mantiene vivo en la pelea por Europa.

Aunque sin duda la sorpresa de la temporada, en mayúsculas, ha sido el Getafe de José Bordalás. Técnico y equipo han tenido que recibir toda clase de críticas a lo largo de la temporada, pero lo cierto es que el Getafe de los cuatro laterales, de Jorge Molina, Ángel y Jaime Mata, ha demostrado ser un equipo serio capaz de competirle a cualquiera. Muy organizados y con las ideas muy claras en cuanto a su juego, los madrileños podrían hacer historia si aguantan el tirón de sus perseguidores y no pinchan en estas dos jornadas. Pase lo que pase, temporada para el recuerdo en el Coliseum Alfonso Pérez.

Y ahora nos encontramos con dos historias paralelas, aunque con un contexto diferente. Y sus protagonistas son, por un lado, Celta y Villarreal y, por el otro, Alavés y Valencia. Los dos primeros empezaron la temporada con la ilusión de poder hacer algo grande gracias a sus buenas plantillas, pero la situación empezó a cambiar muy pronto. Con dos destituciones cada uno, ambos equipos se han pasado gran parte de la temporada en la zona baja de la tabla, cuando sus plantillas estaban confeccionadas para soñar. Pese a todo, y aunque ninguno tiene asegurada la permanencia de forma matemática, los dos se encuentran prácticamente salvados. Que sirva de advertencia.

Otro de los destacados de LaLiga esta temporada, Santi Cazorla | Fuente: ABC
Otro de los destacados de LaLiga esta temporada, Santi Cazorla | Fuente: ABC

La otra historia es la que protagonizaron el Deportivo Alavés y el Valencia. El primero empezó la campaña como un auténtico cohete y se mantuvo, durante gran parte de la temporada, en la zona alta de la tabla. Con opciones para entrar en Europa League, el equipo de Abelardo ha sido otra de las grandes sorpresas del campeonato, aunque se ha desinflado en las últimas jornadas. La contraparte de la temporada del Alavés ha sido la del Valencia de Marcelino, que comenzó la temporada eliminado de Champions League y repleto de dudas y la puede acabar con dos títulos y la clasificación para la máxima competición continental. Un claro ejemplo de lo falto de paciencia que está el fútbol.

A medias tintas

A veces se comienzan las temporadas con unas expectativas muy altas y, conforme avanza el campeonato, la desilusión se va adueñando de los aficionados. Fue un poco lo que pasó tanto en Sevilla como en San Sebastian. En la ciudad hispalense aterrizó un Pablo Machín con un ambicioso proyecto en sus manos, pero el soriano no ha conseguido convencer a una directiva acostumbrada a los títulos y a las finales en los últimos años.

Tampoco le ha ido mucho mejor a sus vecinos verdiblancos. La atractiva propuesta de Quique Setién, que además incorporaba caras nuevas tan atractivas como Sergio Canales o Lo Celso, se ha quedado con una sensación agridulce. Prácticamente sin opciones de jugar competición europea, Setién ha realizado un gran papel en la Copa del Rey, pero las sensaciones en los aficionados son de dudas y de algo de decepción.

Una imagen del derbi sevillano | Fuente: Estadio Deportivo
Una imagen del derbi sevillano | Fuente: Estadio Deportivo

El tercero en discordia es la Real Sociedad, cuyo caso es similar al del Sevilla. Asier Garitano llegó al conjunto ‘txuri-urdin’ tras un gran trabajo en el Leganés, pero al igual que su homónimo en el Sevilla, Garitano tampoco finalizó la temporada en el banquillo de Anoeta. Los vascos querrán reinventarse y tratar de competir, de nuevo, por entrar en Europa. Pero eso ya será el año que viene.

Por otro lado, el Espanyol es otro equipo que, tras un comienzo espectacular, se ha quedado en tierra de nadie. La primera temporada de Rubi en el RCDE Stadium ha cumplido con las expectativas, especialmente en la primera vuelta, pero se ha quedado a medio camino de algo más grande. Su gran comienzo permitió al equipo de Darder, Borja Iglesias y Mario Hermoso situarse en posiciones europeas, pero los periquitos han atravesado varios momentos complicados que les han privado de pelear por cotas más altas.

Deberes hechos y apuros de última hora

Leganés y Eibar han protagonizado sendas temporadas tranquilas en las que incluso han llegado a meterse en la pelea por Europa. Los dos modestos demuestran, una temporada más, ser dos grandes ejemplos de gestión. Por otro lado, encontramos los casos de Levante y Girona, que se desinflaron por completo tras un gran arranque de temporada. Los dos equipos estuvieron situados en la zona tranquila de la tabla gran parte del año y un exceso de relajación puede llegarles a pasar una mala pasada. Valencianos y catalanes tendrán que esforzarse al máximo para salvar una temporada que parecía la mar de tranquila.

Ronaldo Nazário, nuevo propietario del Real Valladolid, en el José Zorrilla | Fuente: El Español
Ronaldo Nazário, nuevo propietario del Real Valladolid, en el José Zorrilla | Fuente: El Español

Distinto ha sido el caso del Real Valladolid, que arrancó el año con un nuevo y conocido inquilino –Ronaldo Nazário– pero que no ha tenido una temporada nada sencilla en su vuelta a LaLiga. Los blanquivioletas han estado rondando los puestos de descenso durante gran parte de la temporada pero tienen en su mano la posibilidad de salvar la categoría. Será un todo o nada para el equipo de ‘O fenómeno‘.

 

¡Nos veremos pronto!

Una imagen del enfrentamiento entre Huesca y Rayo, que abandonarán LaLiga Santander la siguiente campaña | Fuente: As
Una imagen del enfrentamiento entre Huesca y Rayo, que abandonarán LaLiga Santander la siguiente campaña | Fuente: As

Rayo Vallecano y SD Huesca fueron los otros dos conjuntos que, a estas alturas del año pasado, certificaban su subida a la Primera División. Lamentablemente para ellos, ambos son ya equipos de LaLiga 1|2|3. A los vallecanos les faltó solidez, regularidad y profundidad en una de las plantillas más escasas de la categoría, mientras que los oscenses pagaron los platos rotos como debutantes en la categoría. Su mal comienzo ha terminado siendo una losa muy grande para un equipo que en las últimas jornadas ha dado la cara con Francisco en el banquillo. Ambos se verán de nuevo las caras en el ‘infierno’ de Segunda División, con el claro objetivo de volver cuanto antes a la máxima categoría.