Luciano Moggi y Antonio Giraudo, miembros de la directiva de la Juventus, fueron los más sancionados | Fuente: AP
Luciano Moggi y Antonio Giraudo, ex-miembros corruptos de la directiva de la Juventus | Fuente: AP
DAVID FERREIRO PÉREZ

@ferrekt

La conocida como ‘Operación Oikos‘ ha destapado en los últimos meses una serie de  supuestos entramados o amaños que manchan la imagen del fútbol español. Sin embargo, este tipo de prácticas son casi tan longevas como el propio deporte.

No es oro todo lo que reluce

En los últimos años, han sido varios los escándalos que han salpicado a deportistas, clubes, directivos y organizaciones. Si bien es cierto que han existido escándalos de todo tipo, en este reportaje nos centraremos única y exclusivamente en los amaños deportivos, la compra de rivales y de partidos realizados en los últimos años. Una práctica que, desgraciadamente, cada vez parece más común.

Prácticamente desde el inicio de la historia, varios han sido los protagonistas, digamos maquiavélicos -por aquello de que el fin justifica a los medios-, a los que solo les importaba ganar, fuera como fuera. En todos los ámbitos de la vida se pueden encontrar a esta clase de personas y, como no podía ser de otra manera, en el deporte también. Prácticamente todos los deportes profesionales han sufrido, al menos un par de veces, algún tipo de escándalo. Desde el famoso dopaje de Lance Armstrong en el mundo del ciclismo pasando por el amaño de partidos, el mal más común en el del balompié. Hecha la ley, hecha la trampa, reza el dicho popular. Y nada más lejos de la realidad.

La vergüenza de Italia

Corría el año 2006. La Juventus de Turín, un grande entre los grandes, venía de ganar los dos últimos Scudetti. Nada fuera de lo común, o eso parecía. Sin embargo, al finalizar la campaña 2005/06 explotaba una noticia que venía cocinándose, a fuego lento, desde la campaña anterior: varios equipos habían comprado árbitros. Un escándalo sin precedentes que no hizo prisioneros y atizó, con todas las de la ley, a todas las partes implicadas.

Clubes como el AC Milan, la Lazio, la Reggina, la Fiorentina y la Juventus sufrieron las consecuencias de un escándalo sin precedentes en el fútbol mundial. El resultado es por todos conocidos: la Juventus daría con sus huesos en la Serie B y perdería los dos títulos ganados en esas campañas, además de perder nueve puntos en la siguiente campaña y una multa económica. Milan, Lazio y Fiorentina perderían 30 puntos cada uno, además de sufrir una sanción económica, que fue el único castigo para la Reggina. Por otro lado, el equipo florentino quedó excluido de competiciones europeas, un castigo del que si se libró el AC Milan.

Varios jugadores de la Juventus celebran la vuelta del equipo a la Serie A tras el caso de los amaños | Fuente: Sportyou
Varios jugadores de la Juventus celebran la vuelta del equipo a la Serie A tras el caso de los amaños | Fuente: Sportyou

El amaño sacudió a las directivas de Milan, Lazio, Fiorentina y, especialmente, Juventus, cuyos directivos Luciano Moggi (Director General) y Antonio Giraudo (Administrador Delegado) fueron severamente castigados con cinco años de suspensión cada uno. No quedaría ahí la cosa, sino que también se verían implicados la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), con cuatro sancionados, y el árbitro Massimo De Santi, a quien se le prohibió ejercer su profesión durante cuatro años.

El ‘Calcioscommesse’, un pasó más allá

La imagen del fútbol italiano, que había quedado en entredicho, comenzaba a limpiarse gracias a la intervención judicial. O eso parecía. Cuando en Italia todavía estaban abiertas las heridas del ‘Calciopoli‘, saltó un nuevo escándalo entre 2011 y 2012: el ‘Calcioscommesse‘, levantándose así una investigación que terminó por destapar las vergüenzas más absolutas del calcio italiano.

Hasta un total de 15 equipos de distintas divisiones se vieron salpicados, así como hasta 40 jugadores y técnicos, la mayoría de divisiones inferiores. Se sospechó que hasta 36 partidos pudieron ser amañados por jugadores y directivos, en colaboración con organizaciones internacionales que buscaban, sobre todo, blanquear dinero.

Por la gran cantidad de implicados y de partidos supuestamente arreglados, el ‘Calcioscommesse‘ es, a día de hoy, una de las mayores macro-operaciones realizadas en contra de este tipo de delitos, así como uno de los mayores escándalos jamás descubiertos en el mundo del fútbol.

Ganar a toda costa

Y es que, en realidad, prácticamente todas las grandes ligas del continente se han visto perjudicadas por algún caso de amaños similar.

En Francia ocurrió en 1993, cuando el conocido Bernard Tapie, empresario y político francés, por aquel entonces presidente del Olympique de Marseille -una ocasión perfecta para ganar partidarios- decidió que el equipo iba a ser grande, fuera como fuera.

Y lo consiguió. El conjunto marsellés levantaría la Champions League en 1992 para sorpresa de todos contra un gran AC Milan. Pero lo que vendría después pocos lo veían venir. A final de temporada, se demostró que Tapie había comprado a varios jugadores del Valenciennes, el último rival en Ligue 1 antes de la final europea, con la intención de que ninguno de sus jugadores saliera lesionado.

El equipo marsellés descendería a Ligue 2 como castigo, perdiendo la posibilidad de jugar la Supercopa de Europa -a la que fue el subcampeón, el AC Milan- pero manteniendo, al menos, la ansiada ‘Orejona’.

Bernard Tapie con la Champions conquistada por el OM | Fuente: Goal
Bernard Tapie con la Champions conquistada por el OM | Fuente: Goal

Desmontando la Bundesliga

Años más tarde, en 2005, las sospechas de amaños llegarían a otra gran liga europea, la Bundesliga. Robert Hoyzer, hasta entonces árbitro, confesaba su implicación en el amaño de partidos a principios de año, destapando la mayor trama de amaños en la historia del fútbol alemán.

El árbitro confesó haber recibido 67.000 euros a cambio de arreglar diversos partidos, la mayoría de ellos de divisiones inferiores, aunque el más conocido fue el PaderbornHamburgo de la DFB Pokal, por el cual la Federación alemana tuvo que indemnizar al conjunto hamburgués.

El colegiado estaba, supuestamente, compinchado con una red de apuesta de origen croata, aunque contaba con miembros de varias nacionalidades. Aunque el nombre de Hoyzer fue el más castigado, las detenciones por dicha operación continuaron en los siguientes años y los detenidos se contaron por decenas. El arbitro fue sancionado con una pena de dos años de prisión -de los que solo cumplió la mitad- y expulsado de por vida del Colegio de Árbitros Alemán.

Robert Hoyzer fue el principal protagonista del escándalo | Fuente: Reuters
Robert Hoyzer fue el protagonista del escándalo de amaños | Fuente: Reuters

Bajo lupa

Durante los últimos años, han existido varios portales y medios de comunicación -el más conocido es ‘FootballLeaks’ -que han ido destapando diversos escándalos relacionados con el mundo del fútbol-. Desvío de capitales, dopaje financiero… Varios han sido los casos publicados, pero lo peor del asunto es que, lamentablemente, muchos otros nunca serán descubiertos.

La sombra de los amaños es muy larga y ha estado presente en este deporte en múltiples ocasiones, como en el famoso partido entre Corea y España en 2002 -imborrable para muchos españoles- o en la repesca para el Mundial de 2010 entre Francia e Irlanda, con aquella famosa mano de Henry. Es algo cuasi inevitable, sobre todo partiendo de la base de que todos somos humanos y tenemos el derecho de equivocarnos, aunque en ocasiones las conspiraciones sean más fuertes que la propia realidad.

La ‘Operación Oikos‘, que a fecha de la publicación de este reportaje todavía no ha tenido una resolución, es solo un caso más de los muchos en los que los tramposos pretenden acabar con la magia de este deporte. Pero no podrán. El fútbol es algo mucho más grande que eso.