Dani Mateo, Maradona y Joao Félix, en busca de un nuevo año

ALEJANDRO VÁZQUEZ CORRAL

@Kovaz5

El verano es una estación curiosa. Las consecuencias de todo lo que sucede se dilatan en el tiempo, como aquel polvo que se va asentando en las estanterías hasta que llegan invitados y toca limpiarlo. Con el ritmo de un coche sin carnet por la carretera nacional, nos vamos nutriendo de historias poco interesantes, intentando sobrevivir al calor y sobrellevar el aburrimiento.

Tengo un amigo que cree que lo único bueno de julio y agosto es que las ciudades se vacían y hay sitio para aparcar en la sombra. A él, en cuestión, le toca trabajar en los meses de verano. Cuando los demás disfrutan de sus vacaciones, hay otros que se ocupan de suplir sus ausencias a golpe de sueldos irrisorios, entonces tienen -tenemos- que contentarse con lo que buenamente pueden.

Época de cambios

Generalmente, estas personas son -somos- piezas de paso, que no obedecen más que a necesidades puntuales. En otras ocasiones, el verano se convierte un paso previo, en el descanso antes de una etapa de cambios. Septiembre tiene más de año nuevo que enero. No solo se afrontan nuevos cursos, sino que también se recupera poco a poco la normalidad en los diferentes aspectos del día a día. Vuelve a funcionar la rueda del entretenimiento.

Zapeando, uno de esos programas televisivos sin los que se podrían sostener las siestas en este país, anunció durante el verano el cambio de su presentador principal. Dani Mateo pasaría a ocupar la silla de Frank Blanco, que abandonaba la dirección del proyecto luego de seis años.

Por resumir: con la entrada de Mateo se optó por cambiar el formato habitual del programa, algo que, digamos, no convenció a la audiencia. “¿Qué tal habéis dormido? Yo perfectamente bien, solo me llegaron cinco amenazas de muerte por Twitter, cuando lo normal en mí es de 15 a 20”, comenzó diciendo el nuevo presentador en su segundo programa al frente de Zapeando. Ante las críticas, la cadena decidió restablecer la antigua fórmula del espacio tan solo un día después.

El Diego

¿Qué tiene que ver esto con el fútbol? Pues bueno, es un ejemplo de que a veces los cambios no suelen conducir a algo necesariamente mejor. Entre las noticias más locas de este agosto e inicios de septiembre destaca, sin duda, la vuelta a los banquillos de Diego Armando Maradona. El ‘Pelusa’ dirigirá al Gimnasia y Esgrima La Plata en la Superliga Argentina con el objetivo de salvar al club del descenso. A su llegada, el Gimnasia es el farolillo rojo luego de cinco jornadas.

Capacidades como técnico a un lado, Maradona es una de las figuras más importantes en el mundo del fútbol. Por su pasado -siempre a cuestas-, el ‘Diez’ es un superhéroe en Argentina. Es una religión, pura devoción. El resultado pasa a un segundo plano con su presencia. El Gimnasia podría -podría- contar con una mejor dirección deportiva, pero nunca con un atractivo más interesante que la presencia de un símbolo.

El que en otra época fue el mejor jugador del mundo se ha convertido en el ejemplo perfecto del quiero y no puedo. En su presentación como técnico, Maradona, de quien se dudaba que pudiera dirigir en condiciones al equipo tal y como está físicamente, avisó de que no pensaba faltar a un solo entrenamiento. No pudo ir al día siguiente. Vaya.

Establecer una relación entre Diego Armando Maradona y Dani Mateo parece difícil. Mientras uno vive para el entretenimiento, el otro visita los juzgados por jugar con banderas. Asumiendo el riesgo de que esta afirmación se vuelva en mi contra, el buen rendimiento en el terreno de juego no implica buenas dotes para dirigir desde el banquillo.

Ojos que no ven, corazón que no siente

De albiceleste en celeste, otra de las grandes noticias del verano y su mercado de fichajes fue el conjunto de operaciones cerradas por el Celta de Vigo. Santi Mina, Denís Suárez, Pape y Rafinha confirmaron este verano su vuelta a casa para la temporada 2019/20, en un equipo empeñado en olvidar su último año, que casi le cuesta la categoría. año nuevo

La ilusión en Vigo contrasta con la exasperación del que fue el primer equipo en visitar Balaídos en agosto, el Real Madrid. El proyecto de Zinedine Zidane, que asumió los mandos del equipo con la promesa de una revolución, sigue estancado al igual que hace meses. Mientras su fichaje estrella, Hazard, continúa su recuperación, el francés prosigue su travesía en tierra merengue con la vieja guardia, haciendo oídos sordos a críticos y detractores. año nuevo

Lucas Vázquez, oídos sordos | Fuente: Marca
Hablando de oídos sordos | Fuente: Marca

Ni el Barcelona, sin Messi, ni la reputación de Ernesto Valverde están mucho mejor. Solo el Atlético de Madrid, comandado por la sensación João Félix, mantiene una racha de victorias impoluta tras las tres jornadas iniciales. El portugués, que aún no ha cumplido los 20 años, hace jugar al actual líder de la liga. Ahí es nada. año nuevo

En fin, que los cambios también necesitan asentarse. Puede que en un mes el panorama sea totalmente distinto y tenga que rectificar mis palabras. O si no también puedo hacer como mi amigo, que dice que lo mejor de septiembre es que ya no trabaja y no tiene que buscar sitio para aparcar a la sombra. Quien no se conforma es porque no quiere.