Ovetense, oviedista y periodista. Os presentamos al Sergio Cortina más personal | Fuente: Playground
Ovetense, oviedista y periodista. Os presentamos al Sergio Cortina más personal | Fuente: Playground
DIEGO TOMÉ CAMOIRA

@FirstClassSDP

“Me costó tiempo entender el regalo que escondía el periódico. Cuando lo tuve delante no supe verlo, porque con las cosas de mi equipo no razono. Aquel zumbado que se dedicaba a putear a los futbolistas por megafonía me regaló una lección esencial, me dio una herramienta infalible para sobrevivir en el infrafútbol y, por extensión, en la vida. Me dijo: «Sergio, prepárate para lo peor porque lo peor va a llegar. Acostúmbrate, no lo dudes ni un instante. Y cuando llegue esa cucharada de mierda ten claro que no será la última. Cuanto antes lo aceptes menos te dolerá». Claro que con el Oviedo no siempre fue así.” 

Con una lección vital comienza ‘Saliendo de la Calle Oscura’, el libro de Sergio Cortina para Libros del KO dentro de su colección Hooligans Ilustrados. El hoy cronista de Diario AS entre otros medios responde largo y tendido a la llamada de Mundo Esférico con el Real Oviedo como eje central -al igual que en su día a día- de toda la conversación.

Pregunta: La actualidad prima. La primera y la más difícil quizá. ¿Qué le ocurre al Real Oviedo?

Respuesta: Al Real Oviedo le ocurren muchas cosas, si fuera una sola sería más fácil de solucionar (risas). Es verdad que desde el cambio de entrenador con la entrada de Javi Rozada yo creo que el equipo está recuperando un poco el aliento, y por lo menos recuperando las constantes vitales para no meterse en un sumidero. Pero es verdad que el año empezó muy mal para el Real Oviedo. Creo que el mercado de fichajes también dejó mal sabor de boca en la afición, o al menos la sensación de que todo estaba siendo insuficiente en el apartado de refuerzos y no había demasiado buen ambiente, y es cierto que los primeros partidos el Oviedo no estuvo a la altura de la competición. Muchos errores en defensa y eso lastra al equipo que en ataque no iba tan mal, en gran parte gracias a Ortuño, pero que no iba tan mal. Se veía un equipo muy desajustado, muy descompensado en la presión, llegaron las derrotas, y eso en una plaza como Oviedo siempre genera mucha presión, porque lógicamente el objetivo es el ascenso, o, al menos, entrar en puestos de Playoff, y trabajar con ese nerviosismo no es sencillo. Pero bueno, parece que de momento el equipo se está recuperando.

P: Sergio Cortina nace en Oviedo, en 1980, con el Real Oviedo en Segunda División. Si nos ceñimos al dato, parece que nada hubiera cambiado. 

R: Por poner un poco las cosas en perspectiva, es cierto que, entre la gente de mi generación, y gente mayor que yo, hay una exigencia clara por ver al Real Oviedo en Primera División, pero no se nos tiene que olvidar que el Oviedo también es un club que ha estado muchos años en Segunda. Realmente es un clásico de la Primera, pero también es un clásico de Segunda, entonces no es extraña la situación actual, lo extraño era cuando el equipo estaba en Segunda B o en Tercera, eso sí que es anómalo para un club de la categoría del Oviedo, pero estar en Segunda División no lo es. Hombre, unos años después de mi nacimiento lo primero que recuerdo es el ascenso a Primera, el último ascenso a primera, que eso sí lo viví siendo más crío y es uno de mis primeros recuerdos futbolísticos. La consolidación del Oviedo en Primera durante los 90, eso sí que lo viví en primera persona, y en ese sentido yo sí que fui conociendo el fútbol como aficionado de la mano de aquellos equipos. Y claro… El enganche y el amor hacia a tu equipo lo desarrollas en esos años, por lo cual la nostalgia cada vez que hablas de aquella época es inevitable, pero por unirlo un poco a lo que tenemos ahora, me parece que una situación de estabilidad del Real Oviedo en Segunda durante una serie de años no debería ser algo tan atípico y que haga sufrir tanto a la institución.

P: Tenías 8 años la última vez que viviste un ascenso a Primera con el Real Oviedo. 22 años desde entonces. ¿Ha crecido el oviedismo en la sombra?

R: No sé si en cuanto a número habrá crecido, porque al final el caladero de aficionados del Oviedo, también del Sporting eh, de dos equipos en una región tan pequeña como Asturias, al final es limitado. Yo lo que sí veo en el Oviedo, y a esto ayudaron sobre todo los años en Tercera División, es que existe una afición más concienciada con el equipo, más crítica también con la propia institución en determinados momentos, incluso ahora que la situación económica es estable, y a mí eso me parece bueno. Es bueno que haya un espíritu crítico en la afición. Y luego también se ha vivido un fenómeno muy curioso, y yo creo que muy saludable para cualquier equipo, y era que se acercaron muchos jóvenes al club a pesar de estar en una situación muy desagradable y que no ofrecía muchos alicientes, o prácticamente ningún aliciente deportivo. Yo durante esos años, muchas veces, cuando estábamos en Tercera o Segunda B, nos veía un poco como las aficiones de fútbol de los equipos argentinos, que al final el espectáculo parece estar siempre en la grada y nunca en el campo. Eso puede ser peligroso también, porque genera un bucle en el que te miras demasiado el ombligo, pero sí acercó a los jóvenes al Real Oviedo y se generó un sentimiento muy guapo de seguir al equipo independientemente de la categoría en la que estuviese. Además, ese tipo de sentimientos son los que luego perduran más en el tiempo y eso le benefició y le sigue beneficiando al club.

P: Ovetense y oviedista. Pero sin la influencia de Alfonso y Ana, tus padres… Todos, de una u otra forma tenemos quién hizo que nos picase el gusanillo del fútbol. ¿Quién fue el encargado en tu caso?

R: En mi caso yo creo que fue algo autodidacta, y tampoco creo que sea excepción mi caso, habrá mucha gente a la que le haya pasado algo similar. Por suerte ahora, al estar en la colección de Libros del KO, tuve la suerte de leer muchos de los libros, y aparte ahora coordino a alguno de los autores que van a llegar, y la verdad que el acercamiento de los aficionados al fútbol siempre es diverso, están esos acercamientos normales, por nexo familiar, bien sea por tu padre, tu madre, tus abuelos o cualquier familiar, pero luego también hay otro tipo de acercamientos muy curiosos; a través de amigos, de compañeros del colegio etcétera. En mi caso fue algo más autodidacta. Como comento en el libro, mi padre era futbolero, pero tampoco demasiado, no le gustaba demasiado ir al campo, así que yo fui al campo muy tarde, de casualidad, e incluso durante muchos años iba yo sólo, así que fui conociendo a mucha de la gente que conozco, aficionados relacionados con el Oviedo, y que ahora son amigos, los fui conociendo en el estadio. En ese sentido mi formación como Oviedista es un poco por cabezonería más que nada.

Mi formación como Oviedista es un poco por cabezonería más que nada.

P: Un ídolo de la infancia sí que tenemos todos. ¿Quién lo fue en tu caso?

R: A ver, los ídolos van cambiando ¿no? Tienes muchos. Mi primer ídolo del Oviedo fue Carlos [Muñoz] desde siempre. De hecho, siempre recuerdo que en el patio del colegio cuando celebraba goles lo hacía como lo hacía Carlos, levantando el brazo, y cuando los fallaba me arremangaba los calzones como solía arremangarse Carlos los pantalones. Era un poco copia, era el jugador que más me gustaba. Más tarde en el Oviedo me hice muy fan de Jokanovic, que fue uno de los jugadores del Real Oviedo que más me marcó y de otros equipos, pues muchos la verdad. De pequeño me gustaba mucho Butragueño, me parecía un jugador magnífico y luego, muchos jugadores de ligas extranjeras. Cuando empezaron a llegar las retransmisiones de Canal + en España con el fútbol italiano, muchos jugadores de aquella Serie A de los 90; aquel Inter de Ronaldo… Luego cuando llegaban los resúmenes de Inglaterra y veías jugar a Cantona, a Robbie Fowler, la verdad es que tengo especial fijación por futbolistas…

P: ¿Rebeldes?

R: Sí, rebeldes o menores. Que, obviamente, es innegable ¿Cómo no te van a gustar Messi, Ronaldo u Maradona? Pero sí que me gustan otro tipo de jugadores a veces más inconstantes. Es una querencia por ese tipo de futbolistas, la verdad.

Desde Madrid, donde ha desarrollado buena parte de su carrera periodística, Sergio sigue destilando oviedismo | Fuente: Foro Abierto Oviedo
Desde Madrid, donde ha desarrollado buena parte de su carrera periodística, Sergio sigue destilando oviedismo | Fuente: Foro Abierto

P: En la actualidad trabajas para el Diario AS sin escribir, o, al menos sin hacerlo específicamente sobre el Real Oviedo. ¿Te sientes más cómodo viendo a tu club desde la lejanía? 

R: Lo cierto es que es algo que nunca me planteé, porque siempre he ejercido mi trabajo, o casi siempre, lejos de Asturias, en Madrid, y nunca me ha tocado cubrir el día a día del Real Oviedo. Sí que he escrito muchas cosas sobre el Oviedo, aparte de un libro, pero nunca siguiendo la actualidad día a día como hacen los compañeros en Asturias. Por tanto, no tengo ese sentimiento de añoranza. Seguramente lo prefiera así, porque al final el fútbol, y sobre todo el fútbol cuanto más baja es la categoría, se vuelve más duro. A veces te enteras de cosas que no te gustaría saber para que tu equipo te siga gustando de la misma manera. Quizá tenga la suerte de poder disfrutar del Oviedo más como aficionado que como periodista, aunque a veces ejerza de opinador, o si me piden una colaboración específica… Pero no tengo esa carrera laboral, digamos, asociada al Real Oviedo y lo agradezco.

Cuando estábamos en Tercera o Segunda B, nos veía un poco como las aficiones de fútbol de los equipos argentinos, que al final el espectáculo parece estar siempre en la grada y nunca en el campo.

P: Sin tener que preocuparte por sobrepasar esa delgada línea entre aficionado y periodista. ¿Quizás?

R: Es diferente… Yo cuando me llaman para una opinión o una colaboración me pongo el traje de periodista e intento analizar la realidad del Oviedo según yo lo veo, y quizá de una manera más templada que cuando estoy en la grada. Si me preguntasen como un aficionado más, seguramente me lo tomaría de una manera más pasional que analítica. Por suerte puedo compaginar esas dos visiones y la verdad que está bien que así sea.

P: Parece que los periodistas deportivos, con el tiempo, han perdido el miedo a declarar abiertamente de qué equipo son, tú eres uno de ellos. ¿Crees que es positivo o que promueve el llamado periodismo de bufanda?

R: Yo te puedo decir que en este caso no soy ningún ejemplo. Yo creo que lo ideal sería el periodista que no se vea obligado nunca a decantarse por un equipo u otro. Pero es verdad que en esta época prima mucho el periodismo de bufanda, y hay una cierta tendencia entre los periodistas, alguno de manera más forofo, y otros simplemente a título anecdótico, sí decimos de qué equipo somos. Me parece algo natural y sano siempre y cuando no afecte a las opiniones que tengas sobre tu equipo. Si tengo que criticar algo del Real Oviedo lo hago y a mí nunca nadie me ha dicho nada ni por parte del club, ni por parte de ningún futbolista… Nadie me ha dicho nunca nada y estoy seguro de que hay compañeros a los que sí se lo han dicho. La clave está en que eso no se convierta en cortapisa para tener que hablar bien o mal de tu equipo. Ya cuando entramos en el terreno del show, como sí entran otro tipo de periodistas, pues bueno… Eso ya es responsabilidad de cada uno y tampoco lo veo tan pernicioso, aunque en ocasiones genera situaciones bastante ridículas.

La clave está en que ser aficionado de un club no se convierta en cortapisa para hablar bien o mal de tu equipo como periodista

P: Desde la lejanía relativa, desde Madrid, ¿se sufre mucho sin poder subir cada fin de semana al Carlos Tartiere?

R: Sí, sí se sufre. A ver, yo tengo la suerte de que estando el Oviedo muchos años en Segunda B, sobre todo en Segunda B, y en menor medida ahora también en Segunda, cada poco tiempo se acerca por aquí el club y puedo ir a verles. También al Tartiere, pero se me hace más difícil porque tengo familia y un crío pequeño aquí en Madrid, entonces moverse es más complicado y voy menos de lo que me gustaría, la verdad. Se echa mucho de menos. Al final aquello el Carlos Tartiere es la casa de todos los oviedistas. Los clubes son empresas que resisten a todo, entonces estoy seguro que, aunque pasen dos años el Real Oviedo seguirá estando ahí y siempre tendré oportunidad de regresar al Tartiere.

P: Al menos habrás importado el oviedismo en la capital. 

R: Bueno, aquí no es difícil de importar. De hecho, no soy yo el que tiene que importar el oviedismo en Madrid, porque aquí, como en muchas otras partes de España hay mucho asturiano y además hay una colonia grande de oviedistas. La Peña Azul Madrid funciona muy bien, siempre hay un buen seguimiento del equipo en cualquier partido en Madrid y en lugares cercanos y lo cierto es que aquí el oviedismo sí que se nota. Hay muchos aficionados y también unos cuantos periodistas que somos del Real Oviedo y nos solemos juntar aquí con cierta asiduidad. Así que, en ese sentido, no es tan extraño, o se hace más llevadero ser oviedista en la capital.

P: Este mismo septiembre nace Dieta Cassano, un canal de Youtube en el que, exclusivamente, y de manera más distendida, hablas exclusivamente de fútbol italiano. ¿Cómo nace este proyecto?

R: Mira, a mí esto de “me gusta el fútbol internacional” o “especialistas en fútbol internacional” me hace mucha gracia. A mí me gusta el fútbol y me da igual dónde se juegue. Es verdad que al fútbol italiano le tengo mucho cariño por lo que te comentaba antes, porque cuando llegó Canal + a España hacían mucho hincapié en el fútbol italiano y muchos de los periodistas que comentaban aquellos partidos son referentes hasta el punto de ser culpables de que ahora me dedique a esta profesión. Ahí estaban Gaby Ruiz o Maldini, a quienes admiraba y admiro, y comentaban muy bien aquellos partidos. Además, la liga italiana en aquel momento era la liga más potente, el campeonato donde estaban todas las estrellas, había mucho ambiente en la grada, un ambiente que caló mucho en la manera de animar de España, mucho más que lo que veíamos en los estadios ingleses y lo cierto es que gracias a eso soy un enamorado del fútbol italiano y de Italia en general. Por eso, después de tener otras experiencias en Youtube, como con Real Oviedo Culture Fans, se me ocurrió abrir un canal de fútbol italiano y bueno, ahí va creciendo poco a poco. Yo sé que el público al que le gusta lo mismo que a mí es limitado, pero a mí me viene bien a veces para ordenar recuerdos…

P: Como un hobby.

R: Sí, como un hobby. Y creo que además hay muchas historias del Calcio que no conocemos, que son sobre todo muy pintorescas y ellos tienen una manera de vivir el fútbol más apasionada que los españoles y eso genera un folklore y una cultura del fútbol que no está tan difundida aquí en España y mucho más desde unos años para acá, que parece que la liga dominante es la Premier League, y la cultura de fútbol británico, que es estupenda, por supuesto, parece que lo ocupa todo y es el canon de la manera de vivir el fútbol y yo creo que hay muchas maneras diferentes de disfrutar de este deporte y la de los italianos me gusta.

P: Una experiencia en Youtube que nació ya con Real Oviedo Culture Fans. ¿En qué os fijáis para montar este proyecto?

R: Diego Crespo y yo, Diego Crespo es también periodista, y un oviedista más, veíamos cómo equipos de Inglaterra o de otros países tenían una cultura alternativa muy fuerte alrededor de los clubes. Allí hay mucho fanzine, hay mucho aficionado y una cultura de grada que realiza proyectos que repercuten en el club. En este caso nosotros lo que queríamos hacer era recuperar parte de la historia del club, que desde el club no se le prestaba demasiada atención a esa historia, y notábamos que el Real Oviedo tenía a muchos jugadores que no eran recordados, muchas historias que no trascendían, o que no se les rendía suficiente homenaje a algunos jugadores legendarios. Pensamos en hacer un proyecto que tuviera distintas cabezas, que hubiera camisetas para que cualquiera pudiera vestir camisetas de su equipo, que eso nunca lo habíamos visto en la ciudad. Que hubiera un contenido audiovisual, que si alguien, no sólo yo, saca un producto relacionado con el Real Oviedo tenga un apoyo. Generar un poco ese tipo de actividad, digamos underground o alternativa a la oficial del club que yo creo que es muy saludable para los equipos y bueno… Real Oviedo Culture Fans sigue adelante, quizá ahora mismo con menos actividad, pero creo que conseguimos nuestro propósito inicial, y para nosotros es un orgullo que otros proyectos similares en España, como por ejemplo el relacionado con el Real Zaragoza de la gente de La Recopa, se hayan fijado en Real Oviedo Culture Fans como modelo para hacerlo suyo.

P: ¿Cuánta importancia tiene el Genoa y aquella eliminatoria de Copa de la UEFA frente al Real Oviedo en tu pasión por el fútbol italiano?

R: Mucha. Yo cuando se juega este partido era más pequeño, tenía 11 años y me gustaba el fútbol italiano porque eran los equipos que sonaban. Ahí jugaba Van Basten, jugaban un montón de grandes jugadores y digamos que te empieza a gustar sin darte cuenta. Yo sí recuerdo del Genoa que me impresionaron muchísimo los aficionados que llegaron a Oviedo en aquella ocasión, me pareció una auténtica barbaridad y esas cosas te marcan, a nivel del sentimiento que mostraba esa gente por su equipo. Luego te vas informando un poco de lo que es el Genoa, y además yo tuve la oportunidad de estar allí hablando con aficionados viendo un derbi suyo, y lo cierto es que les cogí mucho cariño porque aquel club tenía una historia muy similar a la del Real Oviedo, salvando las distancias, obviamente. El Genoa es un equipo que tiene títulos en Italia, pero títulos que consiguieron en los albores del fútbol italiano, cuando las ligas eran otra cosa, y además tienen un sentimiento muy arraigado en la zona. Si eres genovés tienes que ser del Genoa o de la Sampdoria, montan un espectáculo muy grande en las gradas y son muy apasionados. Es más, ellos mismos le tienen mucho cariño a esa eliminatoria con el Real Oviedo, se seguían acordando, y además fue una UEFA importante para ellos, porque avanzaron bastante, creo que llegaron hasta semifinales y cayeron en Anfield, estoy hablando un poco de memoria. De hecho, nos reconocieron enseguida cuando llegamos. Ese partido, para el Real Oviedo tiene importancia, aunque sea la única participación del equipo en Europa y fuera un repaso, todo hay que decirlo, pero se generó un lazo y una manera de entenderlo que a mí me gusta.

P: Decías que si eres genovés tienes que ser de Genoa y Sampdoria. Si eres asturiano, tienes que escoger entre Oviedo y Sporting. ¿Cómo le explicarías a alguien el significado del derbi asturiano?

R: El derbi es un partido que ahora está volviendo al primer plano para el aficionado español. Los más jóvenes quizá no lo conocían porque lamentablemente los dos equipos estuvimos separados de categoría durante muchos años, pero es uno de los derbis más importantes de España, eso seguro. Evidentemente no es un Sevilla-Betis, que son palabras mayores, pero en el siguiente escalón está el Oviedo-Sporting. Es un derbi muy sentido, yo diría que áspero entre las dos aficiones en varios aspectos. Cuando tú vas a Gijón o ellos vienen a Oviedo todo el mundo está en contra tuya en esos momentos. Son situaciones de tensión, y eso hace del partido algo muy guapo, porque al final somos dos equipos pequeños que últimamente donde podemos brillar es en el derbi. Entonces las aficiones y los equipos se vuelcan mucho en el partido y se nota; se nota la electricidad, el empuje… Es un partido muy emocionante, sobre todo porque la rivalidad entre Sporting y Oviedo, aunque los dos equipos no jugasen el derbi durante tantos años, se seguía manteniendo y era una rivalidad del día a día. Ahí no se aflojó ni un centímetro como sí pasa en otras rivalidades, y yo creo que es una riqueza del fútbol asturiano. A mí una de las cosas que más tristes me parecen de un club de fútbol es que no tengan realmente un enemigo al que enfrentarse un par de veces al año. Equipos que se me vienen a la cabeza, como por ejemplo el Racing de Santander u otros equipos que realmente van buscando rivalidades que no dejan de ser ficticias o que no son tan sentidas por uno de los dos bandos. Eso en Gijón y en Oviedo no se tiene. El enemigo está muy claro desde el inicio, casi desde que vas al colegio, y se genera un ambiente precioso en los partidos entre ambos.

Los aficionados de equipos pequeños estamos aquí para sufrir la mayoría de las veces

P: Con el menor número de spoilers que puedas para quienes no hayan leído el libro. ¿Qué es la Calle Oscura?

R: Bueno, la calle oscura es una calle de Oviedo, del casco antiguo de Oviedo. Es una calle que, la gente que es de allí sabe que va desde el Parque el Campillín, y sube hasta otra calle que va a desembocar en la catedral, y es la calle donde yo nací, el lugar donde me crié, y me sirvió para el libro como metáfora del trayecto que hizo el Oviedo mientras yo me iba haciendo adulto. Un paso que al principio fue muy luminoso, que coincide con mi infancia y adolescencia, son los años del Oviedo en Primera, y a medida que te vas haciendo adulto, con más dificultades. Coincide con el paso del Real Oviedo por el fútbol amateur, por Segunda B y Tercera División hasta acabar saliendo de esa calle oscura con el ascenso a Segunda División en Cádiz. Juego ahí un poco con la geografía de Oviedo, con mi origen y con la historia del club.

P: Aún duele Arteixo…

R: Sí claro. Habla de Arteixo, habla de Arteixo y de tantos otros lugares que van dejando memoria en el aficionado carbayón. Al final, esto del fútbol se compone de ir yendo a los sitios y recoger experiencias. La mayoría de las veces malas, porque los equipos que somos pequeños, o los aficionados de equipos pequeños estamos aquí para sufrir la mayoría de las veces y, de vez en cuando, llevarnos alguna alegría. Al final el libro es un poco eso, una colección de desgracias con buenos momentos del equipo, pero más reveses que otra cosa, que eso es lo que, seguramente, la afición al equipo reconoce de primeras.

Pese a la derrota en la fase de ascenso a Segunda B frente al Arteixo, la afición saltó al campo para apoyar a su equipo | Fuente: Twitter Bierzo81 Oviedo
Pese a la derrota en la fase de ascenso a Segunda B frente al Arteixo, la afición saltó al campo para apoyar a su equipo | Fuente: Twitter Bierzo81

P: Un paso por Tercera, una ampliación de capital con pequeños accionistas tanto en la ciudad como en todos los rincones del planeta, y un grupo como Carso como principal accionista del club. ¿Cómo es posible mantener la idiosincrasia del Oviedo con Carso dirigiendo el proyecto?

R: A ver, el club es propiedad de Carso, de eso no hay ninguna duda. Otra cosa es el uso que hagan de esa propiedad. En el caso de los mexicanos, la gestión está siendo bastante responsable, o muy responsable, mejor dicho, en la parcela económica, y con sus luces y sus sombras en el apartado deportivo como todos los clubes, pero consistente en la parte económica y realmente dando viabilidad al club. Yo creo que ahí la afición no tiene duda y está agradecida, más allá de que haya discrepancias en el apartado deportivo, pero el fútbol es así, y a veces se gana y otras se pierde. Es cierto que el tiempo pasa y hay que saber vivir cada época según corresponda, es decir, yo creo que hay gente que tiene añoranza de aquellos años que el Oviedo estaba en Tercera División porque es verdad que los aficionados estuvieron más cerca que nunca del Real Oviedo. Ya no como sentimiento, sino también como club, como organización, porque hizo falta. El Oviedo necesitó de la mano de todos sus aficionados para hacer tareas tan sencillas y básicas como adecentar los campos, pintar paredes o incluso captar socios para la campaña de abonados. Esos años, en 2003 y cuando se estuvo en Tercera, unieron a la afición en ese aspecto, en el sentido de que los aficionados sentían que eran parte del club porque realmente lo eran en el día a día. Pero a mí me parece que esa no debería ser la labor de los aficionados salvo que tú tengas un club en el que haya un accionariado realmente popular. Yo creo que esa responsabilidad debe recaer sobre gestores profesionales, como los que tiene el Real Oviedo en este momento, y como los que hay en la mayoría de clubes. Lo que sí que hay que pedir a esos gestores es responsabilidad y sentido común, que yo creo que en Carso lo hay, aunque falte ajustar el tiro en las últimas temporadas en lo deportivo.

P: Has escrito un libro sobre fútbol, no puede acabar la entrevista sin hablar de tus referencias literarias deportivas.

R: Lo cierto es que, al principio, yo creo que ningún libro deportivo a ninguno de mi generación nos marcó porque realmente en España no se editaban siquiera. Esto es una tendencia comercial de los últimos años, que está muy bien. De hecho, en la actualidad, hay una sobresaturación de libros deportivos y antes era lo contrario, no había casi. Entonces, en mi caso, lo que más me marcó fue la prensa. Leer a gente como Alfredo Relaño o a Santiago Segurola en su día y los referentes de televisión y radio que te comenté antes. Esa es la gente que te va un poco guiando. Yo también recuerdo mucho los deportes de El País, gente que intentaba escribir de otra manera las crónicas… Ese tipo de textos me gustaban, y, sobre todo, mi referente, y el de muchísimos más, es Enric González. Cuando Enric empezaba a publicar sus textos sobre fútbol italiano en El País, y más adelante en todos los sitios en los que ha estado como corresponsal, yo los disfrutaba muchísimo y veía que ahí había una manera de contar el deporte que a mí me interesaba. Me pasaba también con Andrés Montes, que en sus narraciones aparecían constantemente referencias a la cultura que a él le gustaba, tenía su sello. Ese tipo de periodistas, o de escritores, sí te hacían pensar que había una conexión. Ahora todo ha cambiado, y sí te podría recomendar libros que me gustan, pero digamos que eso ha llegado a posteriori.

En el año 2017 Sergio Cortina, junto a Libros del KO, Sergio Cortina publica Saliendo de la Calle Oscura | Fuente: Libros del KO Oviedo
En el año 2017 Sergio Cortina, junto a Libros del KO, Sergio Cortina publica Saliendo de la Calle Oscura | Fuente: Libros del KO

P: Quizás no había un libro, pero todos tenemos un gol que nos marca.

R: Pues te diría que el primer gol que vi en el Tartiere. Fue un Oviedo-Real Madrid del año 91 creo, y que acabó 1-0 con gol de Lacatus en los últimos minutos. Era el primer día que iba al Carlos Tartiere, evidentemente no pude apreciar de todo el gol, me di cuenta posteriormente por los informativos porque yo estaba justo en la esquina contraria a donde se marcó el tanto. Fue un derechazo tremendo desde fuera del área que además al Madrid le costó puntos y acabó perdiendo la liga de Tenerife. Luego hay muchos otros goles, pero el primero es siempre el que más se recuerda.