Marcelo Gallardo con la Copa Libertadores ganada en 2018 | Fuente: Bolavip.com
Marcelo Gallardo con la Copa Libertadores ganada en 2018 | Fuente: Bolavip.com
DAVID FERREIRO PÉREZ

@ferrekt

La vida da muchas vueltas. A estas alturas, no hay quién lo dude. En el fútbol no iba a ser menos. El protagonista de hoy lo sabe bien, lo ha vivido en sus propias carnes. De codearse por lo más alto, por los títulos y los grandes nombres, de ‘torear’ en las mejores plazas, de vencer a los más grandes, a verse peleando en el barro, luchando donde no debería, jugándose su historia en 90 minutos. La última década de River Plate ha sido un auténtico carrusel, mezclando el peor momento de su historia, hace apenas nueve años, a uno de los más gloriosos en la actualidad. Una vuelta por todo lo alto, un ave fénix renaciendo de sus cenizas.

26 de junio de 2011, Buenos Aires, Argentina. Podría ser un día cualquiera. Para mucha gente, de hecho, lo es. Pero no para miles de aficionados, ni para amantes del fútbol, ni para la historia de este deporte. Ese día, una leyenda, un gigante, se hizo pequeño, tocó lo más hondo. Ese día, River Plate certificó su descenso a Primera B Nacional, la segunda categoría del fútbol argentino. Por primera vez, uno de los grandes daba con sus huesos en la categoría de plata, poniendo el punto y final a años de sufrimiento, bajo nivel y peor gestión.

Parecía algo tan imposible como lo fue digerirlo. Pero pasó. Tras el histórico descenso, muchas leyendas el club y grandes jugadores decidieron acompañar a ‘Los Millonarios’ a la categoría de plata para devolverlo, cuanto antes, al lugar del que nunca debió haberse ido.

El jugador número 12

Y hasta allí les acompañó su fiel afición, que en ningún momento dudó de su equipo. No era momento para lamentaciones, era momento para aupar a los suyos. Solo pasaron una temporada en Primera B Nacional, pero no fallaron ni una sola jornada. “Me verás volver y te arrodillarás“, rezaba una pancarta durante uno de aquellos aciagos partidos. Y no se equivocó, aunque ni los más optimistas podían imaginarse lo que se les venía.

Para mediados de 2012 el equipo ya había recuperado la categoría y los éxitos no tardarían en llegar. Se alzó con el título doméstico en el Torneo Final de 2014 y la Copa Campeonato, clasificando a la Copa Sudamericana, aunque lo mejor estaba por llegar. Ramón Díaz, el técnico que había devuelto su gen ganador a River, daba un paso al lado y dejaba el banquillo vacante. Muchos se lamentaron por la decisión del entrenador. Pero tocaba seguir. Tras una intensa búsqueda, el club decidió darle los galones a Marcelo ‘el Muñeco’ Gallardo, exjugador del equipo. Una decisión complicada, pues pese a su figura como jugador, Gallardo apenas tenía una temporada de experiencia en los banquillos. Sin embargo, fue una decisión más que acertada.

Pancarta de aficionados de River Plate cuando el equipo estaba en Segunda | Fuente: Olé
Pancarta de aficionados de River Plate cuando el equipo estaba en Segunda | Fuente: Olé

Marcelo Gallardo, agrandando su leyenda

La llegada de Marcelo Gallardo al banquillo de ‘La Banda‘ se recibió con optimismo, pero también con dudas. Poco tardaron en disiparse. El técnico tenía una idea clara y, sobre todo, un objetivo en mente: que River volviera a ser el ‘Más Grande‘. Y esa misma temporada empezó un sueño del que ningún aficionado riverplatense se quiere despertar.

Desde entonces, todo han sido éxitos. Hasta un total de 10 títulos, entre los que hay que destacar la Copa Sudamericana de 2014, el primero de ellos, y la Copa Libertadores de 2015, en las que se alzó con el título tras vencer a su eterno rival, Boca Juniors, por el camino, y la Copa Libertadores de 2018, en la que los venció en la final. Un sueño que sigue su curso, y que puede continuar con un nuevo título continental, tras clasificarse a la final de la Copa Libertadores de este mismo año. River Plate y Marcelo Gallardo están escribiendo la historia, su historia. Un cuento de hadas que parece lejos de acabar.

River Plate celebrando la Copa Libertadores de 2018 | Fuente: Getty
River Plate celebrando la Copa Libertadores de 2018 | Fuente: Getty