Howard Gayle defiende el balón delante de un rival | Fuente: Independent

Howard Gayle defiende el balón delante de un rival | Fuente: Independent

CARLOS RODRÍGUEZ

@Carlosrlop

Howard Gayle rechazó en 2016 el nombramiento como MBE (Member of the Order of the British Empire ), uno de los mayores títulos que otorga Gran Bretaña. Declinar tan envidiable distinción fue la muestra definitiva de su fidelidad a unos ideales que han marcado toda su vida, tanto dentro como fuera del terreno de juego, aquellos que representan la lucha frontal contra el racismo.

Era marzo de 1958 cuando nació el cuarto hijo de una familia de origen africano asentada en Liverpool, Howard Gayle. El padre era un pescador sierraleonés que había huido de su país después de la guerra; y la madre, una hija de ghaneses que habían buscado en Mersyside una vida mejor. Los primeros meses de vida de Howard transcurrieron en Toxteth, dónde se concentraban la mayoría de las familias negras de la ciudad. Una decisión de la corporación municipal obligó a su familia a abandonar el barrio cuando Howard no tenía un año. Lo que era un cambio de vivienda temporal se convirtió en un viaje sin billete de vuelta hasta pasados varios años. Fuera de la que era su casa y en un barrio de blancos, el pequeño de los Gayle empezó a formar su carácter.

Con 17 años, ingresó en un centro de menores después de robar en varios establecimientos de la ciudad y protagonizar altercados con la policía. Tras cumplir la condena, empezó a jugar para un club de una liga de aficionados, el Bredford. Su juego despertó el interés del Liverpool, que en 1977 decidió contratarlo para el equipo reserva. En octubre 1980, con una cesión al Fulham de por medio, Gayle consiguió debutar con el primer equipo de los reds. Su estreno supuso todo un acontecimiento para el club de Anfield, pues era el primer jugador negro que vestía esa camiseta en 85 años de historia.

Howard Gayle posa delante de un graffiti de Jurgen Klopp | Fuente: The Times
Howard Gayle posa delante de un graffiti de Jurgen Klopp | Fuente: The Times

Blackburn Rovers, Birmingham o Sunderland, fueron algunos de los equipos en los que Howard Gayle hizo carrera. Sus años sobre el verde estuvieron marcados por las actitudes xenofóbas procedentes de las gradas que tenía que soportar. Por eso y por la continua y orgullosa reivindicación de sus raíces africanas, Gayle se convirtió en un símbolo de la lucha contra el discriminación racial.

Tras colgar las botas, se unió al proyecto ShowRacismTheRedCard, una ONG que lucha por la educación contra el racismo desde edades tempranas, y que utiliza a jugadores retirados y en activo como altavoces para difundir su mensaje.

Rechazo al premio

“Soy británico, he nacido aquí y mis hijos han nacido aquí. No cabe duda alguna acerca de mi patriotismo. Pero el imperio es algo que oprime a los negros”. Con estas palabras en una columna publicada en The Guardian, el propio Howard Gayle trató de aclarar la polémica suscitada por el rechazo a la distinción de Member of the Order of the British Empire, para la que había sido elegido por su labor en ShowRacismTheRedCard.

Su labor en la lucha contra el racismo le permitió ser seleccionado para recibir una de las mayores distinciones que otorga el Reino Unido, un título que reconoce el impacto positivo de una persona en su campo o área de trabajo. Se trata del quinto rango entre los llamados Order of the British Empire award ( galardones de la orden del Imperio Británico), después del Companion of Honour (CH), el nombramiento como Caballero o Dama, Commander (CBE) y Official (OBE).

Howard Gayle en la actualidad | Periódico Diagonal
Howard Gayle en la actualidad | Periódico Diagonal

Desde que se conoció el nombramiento, el exfutbolista mostró su agradecimiento, pero dejó claro que aceptar un título en nombre del Imperio iba contra sus principios. En una entrevista para The Update, explicó de forma detallada los motivos de su decisión: “Tuve dos razones para rechazar el MBE: la primera es que en muchas de las atrocidades que sufrieron los africanos como resultado del comercio de esclavos estaba involucrado el Imperio Británico; y la segunda era Hillsbrough. La gente de Liverpool luchó durante 27 años contra un sistema que habitualmente contaba mentiras sobre lo que sucedió aquel día. […] El establishment tiene mucho que ver con aquello y, por tanto, mucho por lo que disculparse con la gente de Liverpool”

Con esta manifestación, Gayle hacía referencia a la actividad mantenida por el Reino Unido como uno de los principales actores en el proceso de colonización del continente africano; y al injusto juicio del gobierno al exculpar a las fuerzas policiales y cargar a los aficionados del Liverpool de toda responsabilidad en la tragedia de Hillsbrough de 1989.

Otras figuras del esférico reconocidas por el imperio

Antes y después del caso de Gayle, más de 60 personalidades del mundo del fútbol han sido reconocidas con algún título del Imperio Británico. Una de las más carismáticas es Sir Alex Ferguson, que recibe esa distinción de Sir desde que en 1999 fuera nombrado Caballero. En este selecto grupo, que no alcanza los 20 componentes, aparecen nombres como el de Kenny Dalglish, Stanley Matthews, Bobby Charlton o Pelé, con quién no se puede emplear el tratamiento de Sir al no ser ciudadano de ninguno de los 16 países de los que la Reina Isabel II ejerce la figura de jefe de Estado.

Existen otros tres casos en los que -de la misma forma que con Pelé- el título es ‘honorario’ por no ser sus poseedores ciudadanos británicos. Son los de Arsène Wenger, Gerard Houllier y Gianfranco Zola, todos ellos reconocidos como Oficiales de la Orden del Imperio Británico (OBE). En la lista de celebridades balompédicas con un OBE, más extensa que la de Caballeros y Comendadores (las otras categorías en las que hay personalidades del panorama futbolístico), se encuentran David Beckham, Gordon Banks, Brian Clough o Jack Charlton, hermano de Sir Bobby Charlton.

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