Imagen del Shrovedite football de la localidad inglesa de Ashbourne en 2019 | Fuente: Youtube
Imagen del Shrovedite football de la localidad inglesa de Ashbourne en 2019 | Fuente: Youtube
CARLOS RIANDE CORTIZO

@carlosriande

Antes de entender el football como fútbol tiene que haber algunos juegos previos que dieran lugar a su origen. Lo pide la lógica y lo cuenta la historia. Entre ellos, el ‘Fútbol de carnaval’. ¿Su origen? Cómo no, británico.

Nos remontamos a la Edad Media, entre los siglos XI y XVIII, donde era practicado entre facciones o grupos rivales de villas y ciudades, así como entre pueblos y parroquias. El desarrollo del juego, ese ‘Fútbol de carnaval’, también cuenta con dos porterías, en este caso son ruedas de molino incrustadas en el centro de unos muros de piedra. Cuando golpeas con la pelota la piedra de molino consigues un tanto. Había gran cantidad de jugadores y podía haber una distancia de un kilómetro entre las porterías, recordándonos al campo de Óliver y Benji por semejante tamaño.

No te pongas el disfraz, no te vamos a aceptar

Pero, ¿por qué ‘Fútbol de carnaval’? En Inglaterra se realizaba un Football Day que coincidía con el Shrove tuesday. Eso es, nuestro Martes de carnaval. Así que la denominación Shrovetide football en base al día de su celebración se tradujo al español directamente como ‘Fútbol de carnaval’ al celebrarse en estas fechas. Ah, y los participantes también solían ir disfrazados.

Del mismo modo y ya centrándonos en el fútbol como lo conocemos hoy en día, deporte, negocio, espectáculo y mercado, no son pocos los futbolistas que se han puesto el disfraz y han pasado de defender los colores de su equipo a ponerse el traje del rival.

Álvaro Morata

Álvaro Morata, en el Real Madrid | Fuente: Marca

De mis disfraces favoritos. Mira que está tratando de meterse a los colchoneros en el bolsillo en cada declaración, tuit o hashtag pero solo encuentra ‘MorRatas’ y emoticonos del mismo roedor. La hemeroteca es complicada y los cánticos todavía rechinan en los oídos de los indios. La realidad es que el delantero español jugó hasta ser cadete como rojiblanco, se marchó un año al Getafe y desde juveniles se convirtió en vikingo. Las tiendas de disfraces ya hacían caja desde las categorías inferiores. En el Real Madrid consiguió hasta nueve títulos pero nunca llegó a ser el superhéroe que quería ser. Tras breves pasos en la Juventus y el Chelsea, decidió regresar a Madrid pero para jugar en el Atlético. Lo que aún no está claro es quién le considera un personaje de los buenos y quién uno de los malos.

Theo Hernández

Theo Hernández, en el Atlético de Madrid | Fuente: esdiario
Theo Hernández, en el Atlético de Madrid | Fuente: esdiario

Otro movimiento del derbi madrileño pero en distinta dirección. Al principio sentó como un jarro de agua fría, una traición y la pérdida de uno de los laterales izquierdo con mayor proyección. Esta idea, compartida por casi todos, pronto se esfumó debido al pobre rendimiento del hermano de Lucas Hernández. Tras una temporada en la que ni hizo sombra a Marcelo, el Real Madrid lo cede a la Real Sociedad. A los txuri-urdin la jugada no le salió como con Ödegaard. Actualmente está traspasado al Ac Milán, club en el que parece volver a dejar muestras de una gran potencia a la que todavía le falta bastante control.

Thibaut Courtois

Thibaut Courtois, en el Atlético de Madrid | Fuente: As
Thibaut Courtois, en el Atlético de Madrid | Fuente: As

Este sí que podría doler algo más pero Jan Oblak es un gran antiinflamatorio. El portero belga sustituyó en el Calderón a David de Gea con nota, con muy buena calificación. A pesar de esto, Courtois nunca fue propiedad del Atlético de Madrid. Tres años cedido por el Chelsea y, tras ese crecimiento, el Real Madrid se hace con sus servicios.

Andrea Pirlo

Andrea Pirlo, en los tres clubes | Fuente: colgadosporelfutbol
Andrea Pirlo, en los tres clubes | Fuente: colgadosporelfutbol

Cómo no quererle. Camiseta por dentro, cabeza levantada y una dirección de orquesta que te la firmaba Mozart. Es curioso que haya pasado por los dos clubes de Milán y por la Juventus y su respeto tanto en Italia como en el resto del mundo continúe intacto. Un ejemplo de que se puede pasar el Carnaval con distintos disfraces y dejar un grato recuerdo allá donde se va. La Serie A no parece celosa, ya que figuras como Baggio, Ibrahimovic o Balotelli también cambiaron sus chaquetas. No parece celosa hasta que te encuentras con los napolitanos y recuerdas el traspaso de Higuaín a la Vecchia Signora.

Gabriel Batistuta

Gabriel Batistuta con Argentina | Fuente: As
Gabriel Batistuta con Argentina | Fuente: As

Existen pocas rivalidades más pasionales que el River-Boca. El Superclásico del fútbol argentino detiene el país y corta a más de uno la respiración. Gabriel Batistuta vistió ambas zamarras. Es cierto que fue en los inicios de su carrera y que con la albiceleste fue una auténtica leyenda, razón, quizá, por la cual los sentimientos no se vuelven tan desorbitados. ‘Batigol’ fue durante largos años el máximo goleador de la historia de la Selección Argentina (54 goles), ya superado por Leo Messi (70). Para quién pregunte, como curiosidad, Maradona se quedó en los 34 goles.

Carlos Tévez

Carlos Tévez, en el Manchester... United | Fuente: a24
Carlos Tévez, en el Manchester… United | Fuente: a24

Otro delantero argentino al que no le importó firmar por el vecino. El ‘Apache’, por criarse en uno de los barrios más peligrosos de Buenos Aires, llegó a las islas británicas para jugar en el West Ham. El punta declaró que de no haber jugado al fútbol “habría terminado muerto o en la cárcel”. No parece que disfrace sus palabras viendo el camino de sus hermanos: Juan fue detenido, junto a su cuñado en 2010, por un presunto robo de un camión blindado en el camino al aeropuerto de Córdoba. Fueron condenados a 16 años de prisión. Su otro hermano, Diego, fue descubierto por la policía en 2006 con un revólver calibre 38 especial y 14 municiones. Tras esa primera temporada en Londres, Carlos Tévez cogió las maletas dirección Manchester. Fue diablo rojo dos años y después se tiñó de azul con ayuda de los petrodólares.

Luis Figo

Luis Figo y la escena del cochinillo | Fuente: as
Luis Figo y la escena del cochinillo | Fuente: as

Época de carnaval, entroido, cocido, caretas de cerdo, cochinillo… Luis Figo, el Camp Nou y esa escena inolvidable. Esa ‘traición’ del ex futbolista portugués forma parte de la memoria de los seguidores blaugranas cuando decidió ir al Real Madrid previo pago de su cláusula: Florentino Pérez entrando con la máscara de la Casa de Papel para depositar los 10.000 millones de pesetas (60M euros). 

Íñigo Martínez

Íñigo Martínez en un billete | Fuente: Antena 3
Íñigo Martínez en un billete | Fuente: Antena 3

Íñigo dejó Donostia con mucho ruido, ya que se iba de la Real al eterno enemigo. El año pasado se hicieron billetes con su rostro y se los lanzaron en Anoeta. Este año no ha acudido con el Athletic por estar sancionado. Esta semana el central zurdo volvió a crear polémica, en tono de broma según él mismo, al hacer alusión a la posibilidad de ganar la Copa de Rey: “Nuestra ilusión es montarnos en la gabarra y sin frenos hasta la Concha”. Seguramente en San Sebastián le vestirían de Pierre Nodoyuna o su compañero Patán, de los Autos Locos. 

 

 

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