Mi última foto antes del confinamiento
Mi última foto antes del confinamiento
ALEJANDRO VÁZQUEZ CORRAL

@Kovaz5

Quién lo iba a pensar. Nosotros tan tranquilos haciendo nada y llega una pandemia mundial. Como siempre se hizo en estos casos, nuestro primer impulso fue avituallarnos de papel higiénico. Quién no recuerda aquellos capítulos de The Walking Dead en los que Rick Grimes se enfrenta a una horda de zombis para conseguir un rollo de Scottex. Ya veréis como en algún momento nos será útil.

La cuarentena ha puesto el mundo patas arriba. Ahora Mónica Carrillo parafrasea a mi abuelo con el “parece que fue ayer” para escribir microcuentos, es domingo todo el mes y ponen matemáticas en vez de El club de la herradura. Y lo peor de todo, sin duda, es que estamos llegando a un punto en el que nos vamos acostumbrando.

No a lo que pasa ahí fuera, sino a lo que sucede aquí dentro, en nuestras casas. A vestir cíclicamente los chándales de nuestro armario como si fuéramos Luis Aragonés, a aburrirnos de ver el catálogo de Netflix o a no saber en qué día vivimos. También a echar de menos.

En busca y captura

En mi casa tuvimos la mala suerte de cambiarnos de compañía telefónica poco antes de la crisis sanitaria. Digo suerte porque fue justo antes del confinamiento; digo mala porque seguimos esperando a que llegue el rúter. Ya van 20 días desde que funcionamos a base de mi tarifa con datos ilimitados y el modo de compartir conexión. No sería tan horrendo si no fuera porque el único lugar de la casa donde tenemos buena cobertura es una ventana. Ahí reposa mi móvil durante unas 16 horas al día.

Aunque igual no echamos tantas horas allí, sí que es cierto que estos días muchos de nosotros tendemos a asomarnos más a los cristales de la casa. Como si también funcionáramos mejor ahí. Como si estuviéramos más cerca de lo que echamos de menos o un poco más lejos de lo que ya nos aburre. Todos, sin excepción, nos damos cuenta de que no apreciamos algo lo suficiente hasta que lo perdemos. Por suerte, sabemos que en algún momento todo regresará. El fútbol también.

Capear el/lo temporal

Tampoco estaba preparada ninguna competición para lo que terminó sucediendo. Tanto las federaciones como lo equipos van tomando medidas con la incerteza de cuándo podrá reiniciarse el curso regular. Algunos clubes se están viendo abocados a ERTEs como solución para garantizar su solvencia. Un mazazo económico y deportivo en cualquier puesto de la clasificación.

Mientras el mes se ha convertido en un domingo, no tenemos partido a las 12 de la mañana. Los futbolistas siguen en contacto con los aficionados a través de las redes sociales e incluso mediante los videojuegos. Lo atípico de estas semanas ha servido para conocer las capacidades de algunas estrellas del esférico con un mando en la mano. También con los micrófonos y con entrevistadores algo menos exhaustivos.

El caso es que poco a poco los días van pasando. Hay incluso quien ya tiene ganas de un fin de semana en casa sin hacer nada.

Para todos esos valientes, que sepáis que todo volverá a la normalidad antes de que yo vuelva a tener rúter en casa. Feliz domingo.

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