Maradona y el Trinche Carlovich | Fuente: TN.com.ar
Maradona y el Trinche Carlovich | Fuente: TN.com.ar
ALEJANDRO VÁZQUEZ CORRAL

@Kovaz5

El mundo se ha convertido en un lugar muy raro. Surrealista, incluso. Nunca había soñado con sentirme un delincuente caminando por la calle. Con ver a la Guardia Civil y que me entrara más cague por no encontrar el ticket del super que por tener la ITV caducada.

Son tiempos extraños para todos, pero especialmente para los que nos gusta hacer predicciones. Para los estudiantes desplazados que, como yo, dijeron “qué es lo peor que puede pasar” y se compraron una lechuga y un par de tomates a mediados de marzo. Y horas después tuvieron que hacer las maletas a toda prisa. Para aquellos universitarios que lo que más temen tras la pandemia es regresar y enfrentarse a sus neveras. Para los que no esperaban que, de entre todas las citas, la que más iban a echar de menos fuera en la peluquería.

Amor ciego

Hace unas semanas, entre tantos relatos tristes, decidí entregarme al amor en tiempos de confinamiento. Fue un poco complicado, digamos. Nos conocimos por primera vez -conocí yo, más bien- hace unos años. Un amigo me había dicho que era espectacular, algo fuera de serie. Problema: no tenía casi fotos. Aún menos vídeos -sí, ya sé que suena raro lo de los vídeos-. Pero todos decían que era la hostia. De Argentina, encima. La reputa madre que me parió.

Yo qué sé, lo de los vídeos era una jodienda. No me va a mí lo del amor a ciegas. El caso es que se me fue olvidando hasta que el mes pasado alguien volvió a sacar el tema por Twitter. Me dio por investigar a ver cómo le había ido la vida últimamente. A ver, no os voy a engañar. Estaba ya un poco mayor para mí, pero tenía encanto.

Se llama Tomás, pero todo el mundo lo conoce como el ‘Trinche’ Carlovich. Un fenómeno, dicen los que lo vieron jugar. Capaz de marcar las diferencias y, de quererlo, una época.

Cuanto más investigaba sobre el ‘Trinche’, más me gustaba. A Carlovich nunca le interesó ser profesional. “Yo no tuve otra ambición que jugar al fútbol y, sobre todo, no quise alejarme de mi barrio, de la casa de mis viejos, de estar con mis mejores amigos”, decía el mes pasado. Menotti lo convocó en el 76 para jugar con la albiceleste, pero el ‘Trinche’ no se presentó porque, decían, quería irse a pescar.

“No es por mala voluntad, soy una persona solitaria”

Leyenda en su barrio y entre su gente, en Rosario, Carlovich llevaba una vida tranquila y alejada de los focos, aunque era conocido por todos. Se definía a él mismo como “un tipo sencillo” y “una persona solitaria”. “Voy en bicicleta por toda la ciudad. Me saludan, me tocan bocina de los colectivos… Con eso me hacen feliz. Me hace pensar que todavía sigo vivo”, decía.

Poco antes de que se lo robaran todo, incluida la vida, conoció a Maradona. “Al Trinche, que fue mejor que yo”, le estampó el Diego en su camiseta. El ‘Trinche’ le dijo al Pelusa que ya se podía ir tranquilo.

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