El Tren Valencia celebrando un gol con el Atlético de Madrid | Fuente: Diario AS
El Tren Valencia celebrando un gol con el Atlético de Madrid | Fuente: Diario AS
ALBERTO ALGOBIA

@AlbertoAlgobia

Adolfo José Valencia, más conocido como el ‘Tren’ Valencia por su potente físico, es recordado por la parroquia rojiblanca como uno de los peores fichajes de la historia del Atlético de Madrid, y no les falta razón. El colombiano llegó como una estrella del Bayern Munich, pero fue un rotundo fracaso en el Vicente Calderón.

El Tren Valencia, crack en Colombia y en Alemania

Valencia debutó en el Independiente Santa Fé colombiano con 20 años en 1992, llegando a ser un jugador importante en la mítica selección colombiana de Higuita, Valderrama, Asprilla, Freddy Rincón y compañía. Su potencia y acierto de cara a gol despertó el interés de varios clubes europeos, y en 1993 el Bayern de Munich se hizo con sus servicios desembolsando 400 millones de las antiguas pesetas.

En Alemania anotó 15 tantos en 34 partidos, levantando el trofeo de campeón de la Bundesliga. Ese verano se jugó el Mundial de Estados Unidos donde Valencia marcó dos goles en tres partidos, lo que convenció al Atlético de Madrid para abordar su fichaje.

Para la temporada 94-95 el Atlético decidió pagar 500 millones de pesetas (3 millones de euros) para hacerse con uno de los mejores delanteros del momento. Sin embargo, sus salidas nocturnas, y ausencias en los entrenamientos hicieron que el colombiano apenas anotase 6 goles en 24 partidos. Su idilio ‘romántico’ con Jesús Gil, presidente del la entidad colchonera aún se recuerda.

Adolfo Tren Valencia, en el centro junto a Jesús Gil, el día de su presentación como colchonero | Fuente: Marca
Adolfo Tren Valencia, en el centro junto a Jesús Gil, el día de su presentación como colchonero | Fuente: Marca

Tras un encuentro frente al Logroñés (colista de esa Liga) en el que Valencia falló goles de todas las formas posibles, Gil no dudó en criticar duramente al que había sido su fichaje estrella ese mismo verano. Sus días en el Atlético acabaron en ese momento, y ese mismo verano hizo las maletas al ser traspasado al Independiente de Avellaneda argentino.

Al negro le corto el cuello. Me cago en la puta madre que parió al negro. Ya estoy harto de aguantar. Cuando no veo actitud me cargo a mi padre – Gil sobre el Tren Valencia

Nunca se recuperó de su paso por el Atlético, y se dedicó a recorrer el mundo. El colombiano probó suerte en el Reggina italiano, el América de Cali y el Independiente Medellín colombianos, el PAOK griego y en el MetroStars de la MLS. En 2002 se produjo su regreso al Independiente Santa Fe y nueve meses después firmó con el Maracaibo venezolano, y por último no faltó su experiencia en el Lucheng chino, donde colgó las botas en el año 2004 a los 36 años.

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