Altidore durante la Copa Confederaciones 2009 | FIFA.com
Altidore durante la Copa Confederaciones 2009 | FIFA.com
ALBERTO ALGOBIA

@AlbertoAlgobia

A menos de un mes para unas elecciones históricas a la presidencia de Estados Unidos, se cumplen 11 años de otro cambio histórico en el país americano. La llegada de Barack Obama y el nacimiento de una selección estadounidense que enseñó al mundo su potencial.

La Copa Confederaciones de 2009 se ha convertido en una competición de culto para la selección norteamericana. Jugaron un torneo soberbio, venciendo a España en semifinales y alcanzando el subcampeonato después de una extraordinaria final ante Brasil.

Los 23 héroes

El combinado dirigido por Bob Bradley participó en esta Confederaciones por ser el campeón de la Copa Oro 2007. A pesar de eso, era una de las selecciones más flojas. Su mejor posición en un Mundial fue un tercer puesto en Uruguay 1930, mismo resultado que en las dos Copas Confederaciones que había disputado anteriormente, las de Arabia Saudí 1992 y México 1999.

Aquella selección estadounidense estaba compuesta por 23 jugadores, de los que la mitad ya jugaban en equipos y ligas importantes de Europa. Los portero eran Tim Howard, en aquel momento en el Everton; Guzán, del Aston Villa; y Robles, tercer guardameta, que militaba en el Kaiserlautern alemán.

El combinado americano que maravilló al mundo | Fuente: FIFA
El combinado americano que maravilló al mundo | Fuente: FIFA

En defensa, el arma principal era su capitán Carlos Bocanegra, del Stade de Rennes; Bornstein, del Chivas de Guadalajara; Califf, del Midtjylland danés; DeMerit, jugador de un Watford aún de segundo nivel en Inglaterra; Onyewu, del Standard de Lieja; Pearce, del Rostock; Spector, defensa del West Ham; y Wynne, del Toronto FC.

Pero, el centro del campo y la delantera eran sus principales bazas. Freddy Adu, del Móanco; Beasley, del Rangers; Bradley, hijo del entrenador y jugador del Borussia Möenchengladbach; Clarke, del Houston Dynamo; Feilhaber, del Aarhus; Kljestan, de Chivas; y Torres, del Pachuca. En ataque, Altidore, cedido en el Xerez por el Villarreal, era la punta de lanza; junto a él, Dempsey, leyenda de la Premier League, del Fulham; Donovan, de los Galaxy; Davies; del Hammarby; y Casey del Rapids.

Una sufrida fase de grupos

En esta ocasión, Estados Unidos cayó en el grupo más difícil, tanto era así, que nadie apostaba por ella. Brasil (Campeón de la Copa América 2007), Italia (vigente campeón del Mundo en 2006) y Egipto (campeón de la Copa África 2008), formaban ese grupo de la muerte.

Sin embargo, logró pasar la fase de grupos con 3 puntos, empatado con Italia y Egipto. Los goles a favor fueron decisivos. Arrancaron cayendo con Italia por 1-3, y en la segunda jornada por 0-3 frente a Brasil. Ese mismo día, Egipto derrotó a Italia (1-0), por lo que todavía quedaban esperanzas de ser segundos.

El tropiezo de Italia 0-3 frente a la canarinha, y su victoria por 0-3 ante Egipto le dieron el pase a la fase final, con tres puntos y cinco goles a favor, uno más que la azzurra.

Los de Bradley, fieles durante el torneo a su 4-4-2, dieron una lección de sistema flexible e intercambio constante de posiciones. Clint Dempsey y Landon Donovan, las dos estrellas del equipo, eran capaces de aparecer por cualquier parcela del ataque, desordenando las defensas rivales y potenciando además el juego a balón parado. El capitán y lateral izquierdo Carlos Bocanegra, el portero Tim Howard, y el delantero Jozy Altidore también fueron fundamentales en la proeza.

Baile histórico a ‘La Roja’

Tras una dura fase de grupos, Estados Unidos se enfrentó a España en semifinales. El equipo dirigido por Vicente Del Bosque sacó su once de gala: Iker Casillas; Piqué, Puyol, Sergio Ramos, Capdevila; Xabi Alonso, Xavi, Cesc Fábregas; Riera, Villa y Fernando Torres. Pero este equipo no fue capaz de desarbolar el complicado y engranado sistema ‘yankee’.

Jozy Altidore, jugador del Villarreal en aquel momento, y Clint Dempsey, estrella del Fulham, hicieron los goles para dar el pase a los Estados Unidos a la gran final de Johannesburgo, Sudáfrica.

Altidore anotó en la primera media hora de juego tras una gran jugada por banda izquierda de Estados Unidos, y Dempsey remató el partido en el minuto 80 después de aprovechar un fallo clamoroso de Sergio Ramos. Un baile histórico a ‘La Roja’ que colocó todos los focos sobre la selección americana.

Un sueño de 45 minutos

Estados Unidos saltó al estadio de Ellis Park en Johannesburgo de forma arrolladora. 45 minutos perfectos que colocaron por delante a los ‘yankees’ ante una atónita selección brasileña cargada de estrellas.

La primera parte de la final fue un monólogo de los chicos de Bradley. Se colocaron 2-0 en el marcador, gracias a los tantos de Donovan y Dempsey antes de los 30 minutos.

Landon Donovan contra Brasil | Fuente: Fifa.com
Landon Donovan contra Brasil | Fuente: Fifa.com

Todo parecía destinado a que Estados Unidos se llevase la victoria cómodamente y su primera copa en torneo Internacional. Sin embargo, la canarinha no tiene cinco Mundiales por casualidad, y los segundos 45 minutos se convirtieron en un patio de juego para los brasileños. Luis Fabiano inicio la remontada en el minuto 46, nada más volver del descanso. El sevillista volvió a anotar en el 74′. Doblete y Estados Unidos noqueada. En el 84, Lúcio puso el definitivo 2-3 en el marcador.

El sueño de los ‘yankees’ llegó a su fin, pero siempre quedará en el recuerdo un campeonato histórico donde Estados Unidos hizo temblar a los más grandes.

También te puede interesar… “Una vez en la vida: la leyenda del Cosmos”