El centenario de Palestino pintado por Los Baisanos, la barra del club chileno, en los muros de La Cisterna | Fuente: CD Palestino en Instagram
El centenario de Palestino pintado por Los Baisanos, la barra del club chileno, en los muros de La Cisterna | Fuente: CD Palestino en Instagram
LUCAS MÉNDEZ VEIGA

@LMendez8

Esta es la historia de un club de fútbol que juega a más de 13.000 kilómetros de su hogar. Un club con unos colores bordados al pecho con el orgullo intacto. Acaba de cumplir cien años en Chile, pero también es historia de Palestina. Nos adentramos en el relato de un club que ha traspasado fronteras y que recuerda, cada vez que se pone su camiseta, la importancia de la justicia y de la paz. Así es la centenaria historia del Club Deportivo Palestino.

Integrarse y no olvidar su patria

Chile es hoy la primera comunidad de palestinos en el mundo fuera de Oriente Medio. Hasta el país andino emigraron miles de ciudadanos del país árabe a comienzos del siglo pasado y, como parte de su integración, adoptaron las costumbres chilenas sin olvidar sus raíces, el lugar del que provenían. “Palestino se funda como Club Sportivo Palestina y pasa a jugar exclusivamente al tenis”, comenta Gazan Qahhat, community manager y responsable de prensa institucional e histórica del club.

No fue hasta 1920 —fecha considerada oficial y la que se conmemora para su centenario— cuando el club nació en Santiago con el fútbol como principal desempeño. Entre 1921 y 1923, Palestino jugó en la Asociación Central de Santiago en categoría juvenil. La mala consideración de sus rivales en la liga al ser palestinos hizo que aquellos jóvenes decidiesen centrarse exclusivamente en el tenis.

La afición del Tino luce con orgullo los colores de Palestina | Fuente: CD Palestino en Instagram
La afición del Tino luce con orgullo los colores de Palestina | Fuente: CD Palestino en Instagram

“Cuando partió Palestino en los años 20 solo eran hijos de descendientes palestinos y con el estado de Israel el vínculo se reafirmó”, continúa Gazan. Sin embargo, el club vivió en el amateurismo y sin sección de fútbol durante más de dos décadas. Al principio, los colores eran solo dos: el rojo y el blanco. La bandera palestina, tal y como la conocemos hoy, se adoptó en 1936.

“La primera, fue una bicolor, blanco y rojo separados en el medio, más o menos como la camiseta del Feyenoord. Revisando archivos de los primeros equipos palestinos que hubo, encontré uno que se llama Saint George o San Jorge, que tenía una camiseta con los mismos colores. Se puede pensar entonces que los primeros migrante palestinos en Chile adoptaron esa camiseta“, afirma Carlos Medina, investigador para el documental Cuatro Colores y fundador del proyecto Palestino Histórico.

El proceso de profesionalización y de expansión por el país comenzó, entonces, a finales de los 40 abrazando esa nueva bandera con los colores negro, rojo, blanco y verde y oficializando el club de fútbol. “Además, a raíz de la partición de Palestina quisieron reafirmar su sentimiento nacional”, dice Medina. La comunidad árabe en Chile siguió creciendo y asentándose. Hoy tiene un arraigo importante en el país sudamericano, con grandes empresarios con raíces palestinas, además de estar presentes en ámbitos de diversa índole: deporte, política, cultura y artes.

Tras esa década de profesionalización, llegó el primer gran equipo de la historia. En los 50 y de la mano de Roberto Coll, Palestino voló. “Se hizo una fuerte inversión. Coll llegó desde River Plate y jugó 15 temporadas aquí. A aquel equipo se le llamó ‘Los Millonarios’ porque salió campeón”, apunta Gazan.

El gran equipo de Palestino: Elías Figueroa y Óscar Fabbiani

Todos coinciden. Fue la época de mayor esplendor. Palestino, un club de barrio en Santiago —una de las grandes megalópolis de Sudamérica—, destacó por encima de ‘los grandes’ de Chile gracias a nombres que siguen resonando en las memorias de los aficionados ‘tinos’ que acuden a La Cisterna.

En dicho campo, hogar del club, Óscar Fabbiani fue el que más se unió a la causa, a los colores, y aún hoy es considerado el gran ídolo de Palestino. El argentino, sin embargo, no estuvo solo. Hasta allí se fue un chileno que había dejado su país muy joven para hacer carrera internacional y quedar en la memoria como el mejor futbolista de la historia del país sudamericano. Casi nada.

Elías Figueroa, para muchos el mejor futbolista chileno de la historia, con la camiseta de Palestino en los 70 | Fuente: La Arenga del Abuelo
Elías Figueroa, para muchos el mejor futbolista chileno de la historia, con la camiseta de Palestino en los 70 | Fuente: La Arenga del Abuelo

“Ese gran equipo de Palestino de los 70 se arma en el 74. En el 75 y en el 76 se consiguen Copas de Chile, con grandes futbolistas. Después llegaría Elías Figueroa, el gran jugador de la historia chilena, con una inversión de 350.000 dólares. El mito dice que el Real Madrid lo quería pero él ansiaba regresar a Chile”, explica Gazan Qahhat.

Intentamos resolver la duda preguntándole directamente al mito Figueroa. “Mucha gente me decía: ¿Por qué Palestino? Tenía al Madrid que me quiso durante una época, había varios equipos y al final, rechacé todo por volver a Chile. Salí con 18 años y ya quería volver, quería que mis hijos creciesen acá y Palestino lo hizo posible con mucho esfuerzo, por lo que la comunidad árabe siempre estará en mi corazón”, comenta Elías al otro lado del teléfono.

Ese gran equipo de Palestino juntó una generación que le hizo campeón de Copa chilena dos años consecutivos para coronar después el legado con un Campeonato Nacional en 1978, el último cosechado hasta la fecha. Los vínculos con una comunidad numerosa, abrazando una causa justa y defendida por muchos en el país, además del gran fútbol desplegado allá por donde iban, les hizo ganarse las simpatías del pueblo chileno.

Palestino se convertía en el equipo de Chile. “Allá donde íbamos los estadios se llenaban, querían vernos jugar. Aquellos años Chile conectó con Palestino y fue una época muy linda. Normalmente, siempre está Colo-Colo, la U de Chile, sin embargo, con Palestino conseguimos hacerlo campeón y la gente se entusiasmó con nosotros”, continúa Elías. “Es raro escuchar a un chileno decir que odia a Palestino, o que quiere que pierda. Es como un equipo bien querido, en el estadio es un ambiente muy familiar”, afirma Carlos Medina, de Palestino Histórico.

Desgranando aquel equipo que hizo las delicias del público chileno y defendió con honor su camiseta, Elías Figueroa guarda gratos recuerdos de talento compartido sobre el césped. “‘Manolito’ Rojas, Sergio Messen, Óscar Fabbiani… Armamos un gran grupo. También recuerdo cuando llegó mi compañero de zaga, Edgardo Fuentes. Le dije a Peña, el técnico, que le pusiese a mi lado. Era un chico muy joven pero talentoso, tuve el ojo para verlo. Al final hizo carrera importante en México y en varios sitios. Guardo un grato imborrable de aquel gran equipo“, explica emocionado.

Mucha gente me decía: ¿Por qué Palestino? Tenía al Madrid que me quiso durante una época y al final, rechacé todo por volver a Chile. Palestino lo hizo posible con mucho esfuerzo, por lo que la comunidad árabe siempre estará en mi corazón – Elías Figueroa

“Canta, resiste, Palestina existe”

El poder simbólico de una camiseta tan representativa como la de Club Deportivo Palestino trasciende fronteras. Lo saben bien en el club, aunque sean malos tiempos para hacer política en favor de la causa. La gran fama ganada a partir de los año 70 expandió su reivindicación por toda Chile. Con sus diferentes y muy recurrentes incursiones en copas internacionales como la Libertadores o Copa Sudamericana, el poder de la camiseta ha llegado hasta todos los rincones del mundo.

La identidad palestina de Palestino, según el investigador e hincha Carlos Medina, viene desde muy atrás. En 1982, y coincidiendo con la masacre en Líbano de Sagra y Chatila (ataques perpetrados por la Falange Libanesa a varios campos de refugiados de palestinos), Palestino realizó su primera acción política como club de fútbol. “Ha sido algo aislado en la historia pero provocó que Palestino no quisiese jugar un partido, un 19 de septiembre de 1982. Al final, las presiones fueron fuertes y se jugó con un minuto de silencio. Fue la primera acción política del club como resultado de un acontecimiento en Medio Oriente”.

Marcó un antes y un después en el legado entre club y Estado Palestino. Se reafirmaría con la Segunda Intifada, a partir del año 2000. “Se ha potenciado mucho más con la llegada del Bank of Palestine en 2009 como patrocinador. Posibilitó que muchachos de las inferiores, representando a Palestino, fueran hasta allí. El equipo titular fue en 2016 a una gira y en 2018 recibimos la visita de Abbas y ya se puede identificar, contemporáneamente, la presencia de Palestina en el club“.

Para el éxito más reciente del equipo ‘tino’, el título copero del 2018 frente a Colo-Colo, ya había palestinos al otro lado del planeta animando a ‘su’ equipo. “Sé de palestinos que arrendaron salas de cine para ver aquel partido, había un vínculo claro. En la Franja de Gaza se les cortó la luz y no pudieron ver el final pero la fiesta fue grande”, dice Medina.

Un hincha de Palestino en el estadio de La Cisterna luce la camiseta con los característicos dorsales con el mapa de Palestina | Fuente: Revista Un Caño
Un hincha de Palestino en el estadio de La Cisterna luce la camiseta con los característicos dorsales con el mapa de Palestina | Fuente: Revista Un Caño

Desde dentro, Gazan Qahhat afirma que la dimensión social del club es gigante hoy en día y la notan desde todos los rincones. “Cada vez que jugamos, a nivel internacional, nos sigue mucha gente. En nuestras redes sociales tenemos entorno a 90.000 seguidores del mundo árabe y más de un tercio son de Palestina. Hubo una visita de Mahmud Abbas a La Cisterna y el club hizo dos giras por Palestina. El vínculo en esos viajes nos unió más y en la camiseta seguimos usando el mapa, ya no como dorsal, sino en los costados de la equipación”.

La camiseta a la que hace referencia el responsable de prensa institucional de Palestino es la de 2014. El club sorprendió sacando una zamarra de local con los colores característicos pero con una ligera reivindicación. Como dorsal número 1, Palestino colocó el mapa original de Palestina. “Los dirigentes no lo hicieron de manera intencional política, era estrategia de diseño. En 2002 o 2003, un portero ya había usado una camiseta de Palestino con el mapa grande en el pecho y no se había montado ese revuelo”, explica Carlos Medina. Sin embargo, con esa camiseta, fue diferente. “La comunidad judía, los israelíes, saltaron y prácticamente nos hicieron una campaña de marketing gratuita en todo el mundo. Palestino jamás había vendido tanta camiseta en el mundo“, dice.

Sé de palestinos que arrendaron salas de cine para ver la final de copa de 2018, había un vínculo claro. En la Franja de Gaza se les cortó la luz y no pudieron ver el final pero la fiesta fue grande – Carlos Medina

De este modo, hubo palestinos que no sabían del equipo y en ese preciso instante, con esa campaña, empezaron a conocerlo y a simpatizar. Mahmud Abbas, presidente del Estado de Palestina, llegó a decir que Palestino es el segundo equipo del país después de su selección y, cumpliendo los cien años el 20 de agosto, recibieron un aluvión de saludos de artistas, políticos, representantes e hinchas de origen palestino. “Ellos saben que Palestino es su segunda selección porque, en cierto sentido, tiene más visibilidad que la selección nacional de Palestina”, continúa Medina.

Con la causa palestina, reconocen, no se puede hacer mucho como club profesional de fútbol. “Nos exponemos a sanciones muy fuertes pero estamos muy ligados de corazón. Nos mandan vibras, comentarios en árabe, la presencia del club en Palestina es fuerte e incluso el próximo año, un club de allí, Ahli Al-Khaleel, va a jugar toda la temporada con las camisetas de Palestino. Es una primicia, jugarán con la del año 2019 con los mapas. La unión es muy fuerte, tenemos muchos seguidores, y la camiseta se vende mucho en Europa, en Palestina, en Chile y, cosa curiosa, también estamos creciendo en Estados Unidos“, apunta Qahhat.

Palestino ya mira hacia el futuro

Difícilmente los fundadores del club se podrían haber imaginado un crecimiento exponencial como el que representa el club. A pesar de las duras circunstancias sociales en plena pandemia, y la realidad de un campeonato como el chileno que pierde fuelle y poder de atracción y retención cada año, Palestino piensa en muchas acciones que cimenten el futuro en base a su comunidad.

Cuando se creó, Palestino solo jugaba con descendientes de palestinos en sus filas. Hoy, es prácticamente imposible lograrlo pero, desde el club, avisan que en un futuro pretenden estrechar más lazos con Palestina en materia formativa y futbolística. “El gran jugador, nieto de emigrantes palestinos, fue Roberto Bishara y estuvo diez años. En 2016 llegó un jugador de Gaza, aunque no le fue muy bien en el equipo. Lo consideramos histórico. La idea, a futuro, es reafirmar ese vínculo con Palestina, creando escuelas y haciendo intercambios o becas para que vengan a jugar con nosotros”, apunta Gazan.

Cada vez que jugamos, a nivel internacional, nos sigue mucha gente. En nuestras redes sociales tenemos entorno a 90.000 seguidores del mundo árabe y más de un tercio son de Palestina. La camiseta se vende mucho en Europa, en Palestina, en Chile y, cosa curiosa, también estamos creciendo en Estados Unidos – Gazan Qahaat

El vínculo, por lo tanto, jamás dejará de existir. Para conseguirlo, será importante que Palestino siga en lo más alto, peleando por títulos y por clasificarse para copas internacionales. “Nos garantizan un buen dinero y un escaparate. Nos ayuda a crecer e invertir en el crecimiento futuro del club. Queremos igualmente volver a salir campeones”, apunta el jefe de prensa institucional.

 

En las gradas de La Cisterna, ese vínculo tampoco se va a perder. Al igual que Gazan, Carlos Medina es descendiente de palestinos. “Soy tercera o cuarta generación por mi madre. Cuando empecé a entender lo que pasaba en Palestina me uní mucho más. Si desapareciera Palestino no sé si me haría hincha de otro equipo. En mi caso influyó en mi vida”, comenta orgulloso.

Medina realizó una exhaustiva investigación para entender mejor su pasión. De ahí salió el documental Cuatro Colores sobre el CD Palestino y su relación con el Estado de Palestina. “Recopilé tanta información que no estaba en la web del club que pensé que debía hacer algo porque no iba a caber todo en el documental. Fue una cuestión de reescribir la historia. Conocer la historia de los clubes, para mí, es una inversión. Una persona que se quiere hacer hincha de un club, si ve y conoce lo que hay detrás, es más consciente en su toma de decisión. Es más fácil que se sienta invadido por el sentimiento ante otro club con menos historia. Por eso creé la web Palestino Histórico“, sentencia.

Ya escribieron la historia con grandes figuras como Roberto Coll en los 50, Elías Figueroa, Fabbiani y Rodolfo Dubó en los 70, Bishara en los 2000 y, actualmente, gente como Luís Jiménez. A Palestino, como a todo club humilde, le seguirá tocando hacer números y reinventarse. Viven a miles de kilómetros de la causa que reivindican pero lo notan cerca, en el corazón, al lado del escudo de su club. Como mínimo, que sean cien años más.

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