Aficionados del Tasmania frente al Olympiastadion berlinés donde el Schalke 04 ponía en riesgo su orgulloso récord de derrotas | Fuente: Tasmania Berlin via Twitter
Aficionados del Tasmania frente al Olympiastadion berlinés donde el Schalke 04 ponía en riesgo su orgulloso récord de derrotas | Fuente: Tasmania Berlin via Twitter
LUCAS MÉNDEZ VEIGA

@LMendez8

Mantener el orgullo intacto. Aunque sea a costa de las derrotas. Eso estaban mascullando los aficionados del SV Tasmania 73 Neukölln, herederos del Tasmania 1900 Berlin, cuando el Schalke 04 empezaba a encadenar derrotas sin parar. A puntito estuvieron de lograr arrebatarles un noble pero poco glamuroso récord: el de ser el peor equipo de la historia del fútbol alemán.

“El resultado nos da igual”

El final de la estrofa de una de las canciones más clásicas de las gradas mundiales nos sirve para ilustrar el sentir de toda una afición. Era 1965, sí, pero algo así debieron pensar los aficionados del modestísimo club del barrio berlinés de Neukölln cuando la Deutscher Fußball-Bund les comunicó que jugarían en la Bundesliga. Un equipo de regional, la cuarta división alemana, jugando entre los más grandes. El sueño de cualquier hinchada de club de barrio, la pesadilla del presidente de turno.

Solo jugaron aquella campaña 65/66 en la Bundesliga a pesar de ser un equipo histórico (fueron uno de los fundadores de la federación alemana en 1900 en Leipzig), pero a día de hoy se les sigue recordando. Y su historia ha vuelto a copar portadas más de medio siglo después porque otro histórico, el Schalke 04, casi les quita su honor, el mayor de sus trofeos: la derrota.

En pleno contexto de Guerra Fría, la misma federación teutona se topó con un escándalo de grandes dimensiones en la élite de su fútbol. El Hertha Berlin, vecino rico y representante de la capital en la parte oeste de Berlin, acababa de ser cazado haciendo una maniobra económica ilegal. El descenso administrativo por trampear salarios de sus futbolistas era irrevocable, lo que abrió un nuevo escenario en la máxima competición alemana.

Con la parte oeste de la ciudad dominada por las potencias occidentales, en la federación decretaron que Berlin debía estar representada en la Bundesliga. Aquella plaza vacante la solicitaron Karlsruher SC y Schalke 04, casualidades de la vida y respectivamente, el equipo contra el que el Tasmania consiguió una de las dos únicas victorias de su historia en primera división y el equipo que casi les arrebata los honores.

En la temporada 65/66 el Tasmania Berlin rompió todos los récords: un ascenso desde la Regional hasta la Bundesliga... y un montón de derrotas | Fuente: Kicker
En la temporada 65/66 el Tasmania Berlin rompió todos los récords: un ascenso desde la Regional hasta la Bundesliga… y un montón de derrotas | Fuente: Kicker

De un día para otro, y mientras sus modestos futbolistas pasaban sus vacaciones fuera de la ciudad, el Tasmania Berlín pasó de la cuarta categoría a los grandes focos. El sustituto natural del Hertha Berlin habría sido de otros vecinos capitalinos, el Tennis Borussia Berlin, pero fracasaron en su intento de ascenso desde la 2.Bundesliga.

Cuando saltó la noticia, Hans Günter ‘Altze’ Becker, el capitán del Tasmania, se encontraba en las tranquilas aguas del mar Báltico. Fue un enfervorecido fan quien pertubó su descanso espetándole que debía regresar a la capital alemana, tal y como recuerda para la televisión alemana DW.

Alguien a mi lado en la playa me dijo muy excitado: ‘¿Todavía estás aquí? Tienes que irte a Berlin, tienes que jugar al fútbol’. Cuando le pregunté por qué lo decía me explicó que la DFB había decidido que ocuparíamos la plaza del Hertha en Bundesliga – Atze Becker, ex jugador de 82 años y con más de 230 partidos en el Tasmania Berlin

A dos semanas de que comenzase la competición la misión era la de recuperar cuanto antes a todos los integrantes de aquel plantel. Se trataba de jugadores amateurs que compaginaban sus profesiones con el fútbol de barrio en los fines de semana en Neukölln. El propio Becker, funcionario, pidió a su jefe el poder acudir a su puesto a media jornada… pero solo como favor aquel año. Nadie confiaba en poder mantener la categoría, ni siquiera cuando el club fichó al veterano Horst Szymaniak, un treintañero estrella del Varese italiano e internacional con la RFA.

Los peores récords, el mayor orgullo

A pesar de comenzar ganando con un holgado 2:0 en el Olympiastadion frente al Karlsruher SC en la jornada inaugural, no se hicieron esperar los goles en contra y las derrotas. Una tras otra. En 32 jornadas solo consiguieron dos triunfos y cuatro empates que hicieron un total de 8 puntos, el peor récord de puntuación de la historia —en aquel entonces se daban 2 puntos por victoria—. Hoy siguen últimos en la clasificación histórica de la Bundesliga, 51º de 51 equipos que la han jugado en su historia.

En aquella jornada inaugural congregaron a 81.500 personas en el estadio Olímpico de Berlin. Cosa de la novedad, aunque mantuvieron los buenos aforos un par de jornadas más. En la siguiente la nada desdeñable cifra de 70.000 aficionados… pero al final del tortuoso camino solo llegaron los de verdad. 827 espectadores —también el peor récord de siempre— vieron el último partido frente al Borussia Mönchengladbach en aquella histórica campaña del Tasmania en la élite.

"Tasmaa-nia, Tasmaa-nia, TasMAA-NIAA, FAN-TAS-TI-CAA", vociferan los pocos aficionados que se dejan ver en las modestísimas gradas del campo del nuevo y refundado Tasmania. Su mayor orgullo: sus derrotas en la élite | Fuente: Tasmania Berlin via Facebook
“Tasmaa-nia, Tasmaa-nia, TasMAA-NIAA, FAN-TAS-TI-CAA”, vociferan los pocos aficionados que se dejan ver en las modestísimas gradas del campo del nuevo y refundado Tasmania. Su mayor orgullo: sus derrotas en la élite | Fuente: Tasmania Berlin via Facebook

Evidentemente, cosecharon el mayor número de derrotas de la historia del fútbol alemán: 28. No ganaron un solo partido como visitante y como locales perdieron 12 seguidos entre esas dos famosas y solitarias victorias. Cosecharon la peor diferencia de goles, 15 a favor y 108 en contra, también la peor derrota de la historia como local (0:9) pero, la joya de la corona, casi se la arrebata el Schalke 04 esta pasada semana. El Tasmania 1900 Berlin encadenó la racha más larga de la Bundesliga sin conocer la victoria, 31 partidos. El equipo de Gelsenkirchen se quedó a una, consiguió 30 partidos sin ganar entre el 17 de enero de 2020 y el 9 de enero de 2021.

En el último mes, a medida que se acercaba la cifra de partidos sin ganar del equipo minero de la cuenca del Ruhr, los aficionados del Tasmania, nostálgicos como pocos, han ido mostrándoles su apoyo en su búsqueda de una victoria. Por aquello de mantener los honores de ser el mayor perdedor de la historia del fútbol alemán. El pasado 2 de enero, con motivo del partido Hertha-Schalke, una decena de aficionados del modesto equipo del barrio del sur se presentaron en las inmediaciones del coloso berlinés para mostrar pancartas en apoyo al equipo azulón.

Es nuestra historia, todos queremos que ese récord se quede con nosotros. Estamos un poco orgullosos de eso”, afirma un aficionado en el mismo video de la cadena DW. “Si perdemos ese récord, quizá la gente deje de hablar de nosotros”, continúa otro. Al final, de eso se trata, de ser recordados. Hoy viven de recuerdos, aunque sean derrotas, en el modestísimo campo Werner-Seelenbinder-Sportpark, con gradas de cemento y tras una valla que les separa del aeropuerto, hoy en desuso, de Berlin-Tempelhof.

Aquella temporada en la élite les mató por las ambiciones de su dirigencia. Volvieron al cabo de un año a la cuarta categoría pero alguien pensó que podrían volver y dilapidaron el club tras una bancarrota. Refundados en el año 2000 para preservar el orgullo de aquel equipo, pueden respirar tranquilos. El Tasmania Berlin sigue siendo el peor equipo de fútbol de Alemania. 

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